Allègre, Raymond

Francés............................................................................................................................................Impresionista

Marsella, Bouches-du-Rhône, Provenza, 27 de agosto de 1857 - Marsella, 1933

Inició su entrenamiento formal de arte con Jean Paul Laurens en la Ecole des Beaux-Arts de Marsella.

Se hizo amigo de Jean-Baptiste Olive, con el que participará en la decoración del famoso restaurante de la estación de Lyon, “Le Train Bleu”, a petición de Stephen Adolphe Dervillé, director de PLM (París-Lyon-Méditerranée) y del arquitecto Marius Toudoire, responsable de la labor de desarrollo y la decoración. Va a París para perfeccionarse e ingresa a la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts en el atelier de Alexis Vollon y el de Leon Bonnat.

Puerto viejo de Marsella

Desde 1875 pintó paisajes de la región parisiense y de Normandía. Regresó a la Provenza donde pintó en Martigues, conocida como la Pequeña Venecia de la Provenza, en Mónaco y sus alrededores, que le proporcionaron su inspiración interminable.

Habiendo completado sus estudios, expuso en el Salón des Artistes Francais desde 1881 a 1932, especialmente con vistas de la Riviera francesa, Monaco y Martigues cerca de St Tropez.  Ganó numerosos premios y el Estado compró algunas de sus obras para sus museos nacionales. Obtuvo mención de honor en 1883, el Gran-premio Raigecourt-Goyon en 1893 y en el Salón de París donde su trabajo fue recibido con gran aclamación.   Se le concedieron numerosos honores, incluyendo la medalla de bronce en la Exposición Universal de 1900 y el prestigioso título de ‘Chevalier de la Legion d'Honneur’ (una de las distinciones más altas de Francia) en 1903.

Descubre Venecia durante un viaje que realizó en 1900 y se enamora de esta ciudad que inspira una gran cantidad de pinturas y se convierte en una epifanía visual para Allègre. Dedicó los años restantes de su carrera a 'analizar' implacablemente la mítica isla, así como generaciones de artistas lo hicieran años antes.

Era gran observador de los efectos de luz traducidos con frescura y decisión, combinados con un uso sutil del color, creando vistas impresionantes del litoral francés.

Tenía la habilidad de crear dominios de luz, sombra y profundidad así como una excelente destreza para pintar el agua. Reconocido como un artista excelente, la pasión de Raymond Allegre por el arte es evidente en sus versiones maravillosas del Sur de Francia. 
En 1901 dedicó una pintura, “La ferme de Quiberville”, a Madame H. Gautier, que vivía con su marido en Marsella, que eran amigos del pintor y de su colega Joseph Garibaldi.  

Pueden verse ejemplos de sus obras en museos de Marsella, Aix, Roanne y Rouen.