Béliard, Edouard

Francés

Paris, 1832  - Etampes, 1912

Hijo de un arquitecto, este alumno de Hébert, de Léon Cogniet, de Léon Bonnat y de Camille Corot era amigo de Emil Zola y de Paul Cézanne. Es a través de Cézanne y de Zola que Béliard parece haber conocido a Pissarro en las reuniones del café Guerbois.

Vista de Pontoise, Por Edouard Béliard

Béliard estaba instalado en Bougival cuando estalló la guerra en 1870 y, al igual que Pissarro en Louveciennes, parece haber perdido obras durante la ocupación prusiana. Una carta de Pizarro a Guillemet, del 3 de septiembre de 1872, nos dice que Béliard trabajaba en Pontoise al mismo tiempo que Guillaumin y Cézanne "Béliard todavía está con nosotros, él estudió en Pontoise, muy serio, se trata de una personalidad". En diciembre de 1873 se casó en Saint-Ouen-l'Aumône.

Pizarro lo invitó, así como a Guillaumin y Cézanne, a la primera exposición colectiva de 1874 en el salón de Nadar.. Béliard presenta allí “Rue de l'Hermitage”, en Pontoise y “Vallée d’Auvers”. También estuvo presente en la segunda exposición del grupo, en abril de 1876, donde presentó ocho paisajes de los cuales cinco están situados en Pontoise y uno en Étampes donde entonces residía. Desde entonces ha caído en el olvido y apenas ha dejado huella en la historia del arte. Se ha dicho de él "el artista cuya obra es casi desconocida". Tanto así, que incluso su nombre aparece en algunos sitios como Edmond-Joseph Béliard.

Fue empleado de un notario y después secretario de Alphonse Esquiros (1812-1876). Este último, junto a Proudhon, elegido Social Demócrata de la Asamblea Legislativa en 1850, exiliado en Inglaterra durante el Segundo Imperio, se convirtió en senador en 1876. La influencia de Esquiros fue algo que impulsó a Béliard a dedicarse a la política. Derrotado en 1886, ganó las elecciones en 1892 y 1896 y se desempeñó durante ocho años como alcalde de la ciudad de Etampes. Se desconocen los motivos que tuvo para abandonar la pintura y dedicarse a la política, dado que obviamente se esperaba más de su talento artístico.

Se encuentran algunas obras suyas en dos museos de la región parisiense, el de Pontoise y el de Étampes, donde se muestra un pequeño número de cuadros, entre los que figuran: “Le quai de Pothuis à Pontoise”, “Le moulin de Chauffour” y “Rue des Moulins à Etampes”. Otra de sus telas, una “Scène de rue”, se encuentra en Estados Unidos, en la colección del Chicago Art Institute.

Este número relativamente pequeño atrajo la curiosidad hacia Zola, un gran amigo de los pintores que, desde la década de 1860, ponía en tela de juicio las convenciones e instituciones del mundo del arte. En una novela, dedicada a la pintura y los artistas vivos,  l’Oeuvre, 14º volumen de la Rougon-Macquart, figura un cierto Gagnière. Zola se inspiró justamente en Béliard para crear este personaje, como lo demuestran sus notas escritas a mano: "Perdido como pintor. Tomen a este Béliard. Sólo unas pocas pinturas que están cubiertas de polvo. Perdidas de regreso a casa”. La novela fue publicada en 1886, cuando ya se había retirado Béliard del mundo del arte para dedicarse a la política.