Berenguer Coloma, Rafael

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Valencia, 18 de febrero de 1890 - Paterna, Valencia, 29 de abril de 1940

Unico hijo del matrimonio formado por Rafael Berenguer Castillo y Luisa Coloma Salavert, a los pocos meses de su nacimiento, fallece su padre el 24 de julio de 1890, en Paterna, con tan solo 30 años.

Realizó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, donde fue discípulo de José Benlliure. Cultivó preferentemente el paisaje, la pintura de género, el retrato y mostró gran predilección por los temas religiosos.

Autorretrato de Rafael Berenguer Coloma

Participó en la Exposición Regional Valenciana de 1909, donde recibió Medalla de Bronce y fue premiado en los Juegos florales (Lo Rat Penat)de 1925, por un retrato al óleo de Martínez Aloy, hoy, en paradero desconocido. Un año más tarde, su cuadro Cuevas del Parro, es galardonado por el Círculo de Bellas Artes. Es de destacar la exposición realizada en los salones del Ateneo Mercantil Valenciano en 1932, junto a María Labrandero y Luis Díaz Foxá.

Profesor de dibujo en diferentes centros de enseñanza, fue compañero de Manuel González Martí y del Marqués de Lozoya en el Instituto Luis Vives. Fue bibliotecario, tesorero del Círculo de Bellas Artes y miembro de la asociación de la Juventud Artística Valenciana. Entre 1925 y 1935 colaboró como crítico de arte en el Diario de Valencia, y fue corresponsal de la revista valenciana Semana Gráfica y de la madrileña Gaceta de las Bellas Artes, en la que se ocupaba de la sección Notas de arte valenciano.

De su matrimonio con Genoveva Palau López del Olmo (1894-1982), nieta del impresor madrileño Cándido López y Malta, tuvo tres hijos: Rafael, Lorenzo y Juan de Ribera Berenguer, que siguió sus pasos en el camino del Arte.

Entre sus obras se destacan: “Mujeres de Paterna”, “Mercado de San Sebastián en Valencia”, “Canal de la Albufera”, “Genoveva en el jardín”, “Autorretrato en el jardín”, “Procesión del Corpus Christi”, “Chalet de Paterna”, “La mujer del torero”.

Para la iglesia de San Lorenzo de Valencia, pintó ocho grandes lienzos de 2´5 x 1´7 metros. Fueron colocados por parejas en la pared de los arcos de acceso a la capilla de Comunión o de San Antonio. Los cuadros representaban la "Aparición de la Virgen del Rosario a Santo Domingo de Guzmán", la "Salida del Rosario de la Aurora" de la iglesia de San Lorenzo, el "Descanso en la huida a Egipto", la "Presentación de Jesús al templo", la "Despedida de San Francisco a sus discípulos", "El milagro de la mula de San Antonio" y la "Predicación de San Antonio".

Todas estas obras fueron destruidas durante la Guerra Civil de 1936-1939. Lo mismo sucedió con la mayor parte de las obras que se encontraban en su casa-estudio de Paterna. Finalizada la guerra civil, pintó nuevamente dos obras para la asolada iglesia de San Lorenzo: un fragmento de la Santa Cena, y un altar completo, que actualmente no se conserva.