Betts, Louis

Estadounidense

Little Rock, Arkansas, 5 de octubre de 1873 - Nueva York, 1961

Hijo de Edwin Daniel  y Ann Manion Betts. Su padre, pintor de paisajes, le proporcionó su primer entrenamiento. Su madre, también artista, murió cuando él era un niño. Su padre volvió a casarse con una de sus cuñadas y Louis se crió con “una gran colección de hermanastros y hermanas con la consiguiente escasez  en la despensa”.

Louis, el mayor de los nueve hermanos, exhibió una aptitud natural para el dibujo. Produjo pinturas y telas como lo más importante de la casa. Desde la edad de siete años dibujó y pintó naturalezas muertas y paisajes. Betts empezó a la temprana edad de catorce años a sostenerse económicamente con la venta de objetos pintados, como bandejas de té.

Louis Betts

Una historia contada a menudo sobre los orígenes humildes de Betts se centra en el primer maestro de música de Little Rock. El profesor Ferdinand Armellini, un maestro de música italiano, estaba viajando de Australia a su casa en Italia; se enamoró de las colinas de Arkansas y se estableció allí alrededor de 1882. Louis,  que tenía aproximadamente dieciséis años, quiso aprender a tocar el violín. Debido a las escasas condiciones de su familia, le faltaba el dinero para pagar las lecciones. Así que llegó a un acuerdo, y Louis pintó su primer retrato a cambio de las lecciones. El amor de Betts por el violín permaneció como un interés de toda la vida, un pasatiempo que compartió privadamente, con amigos en un quieto atardecer.

El padre de Betts dejó su marca en Louis así como en sus otros hijos. Edwin Jr., que también estudió con su padre, se hizo ilustrador y pintor. Harold Harington Betts se especializó en escenas occidentales del Gran Cañón e indios de Pueblo. Las hermanas de Louis, Grace May y Vera, trabajaron juntas en pintura de murales en California. Grace, la más conocida de las dos, fue considerada una vez “el artista más joven aceptado”, teniendo una obra exhibida a la edad de diez años en el Instituto de Arte de Chicago y en el Salón en París.

Retrato de Louis Betts por William Merrit Chase

El movimiento de la familia a Chicago le permitió a Louis tomar clases en el Art Institute de Chicago. Condicionado por sus antecedentes, se especializó en pintura de paisajes hasta que tuvo alrededor de veinticuatro años. Su primera exhibición allí en 1895 ofreció una acuarela, que siguió al año siguiente con siete paisajes al óleo. En 1897, se matriculó como alumno de William Merritt Chase. Este encuentro fue el comienzo de una relación de mentor-amigo que influenció toda la carrera de Betts.

Otro evento importante ocurrió durante este periodo; Betts fue comisionado para pintar el retrato de Giovanna Kurzenknobe. Ella era hija de William Kurzenknobe, un fabricante de Chicago, coleccionista de arte y conocedor. Louis y Giovanna se casaron en julio de 1899.

Para tener un ingreso, Betts trabajó como ilustrador comercial para libros, impresiones y carteles de anuncio. Notables son sus dibujos de esta época para los libros “A Child of the Sun” y “God Wills It!”A Tale of the First Crusade.

La pareja fue a Nueva York, donde él encontró una continua fuente de trabajos. Sin embargo, por consejo del editor de arte de St. Nicholas Magazine, que captó bien su talento, se dirigió a Long Island, donde Chase estaba dirigiendo sus clases al aire libre al oeste de Southampton, en Shinnecock Hills.Al término de la estación obtuvo el Whiting Prize y esto cambió el rumbo de su carrera. Estimulado por Chase solicitó entrada en la clase de otoño en la Pennsylvania Academy of Fine Arts. Continuó sus estudios bajo Chase durante el año académico 1902-1903 y ganó la codiciada Cresson Traveling Scholarship. El premio de 3.000 dólares le permitió viajar y estudiar en Europa durante dos años.

Betts y su esposa empezaron su gira en Haarlem, Holanda, donde estudió los trabajos de Hals, Rembrandt, Rubens y Van Dyke. Fue impactado especialmente por los trabajos de Hals, que se hizo adicto en copiar. Betts recibió un encargo del Barón Kroll, un patrocinador importante del Frans Halsmuseum. Este, a su vez, llevó a otros encargos que lo mantuvieron ocupado durante su estancia en Haarlem.

La pareja luego fue a París donde Betts alquiló un estudio en el Quartier Latin. Mientras estuvieron en París, él esbozó, pintó, y llevaron una vida social muy activa. Asistió a muchas exhibiciones que incluían obras de americanos expatriados y de nuevos movimientos, como el Impresionismo. Cuando su arriendo acabó en julio, ellos siguieron a Londres donde, por casualidad, Betts encontró a Chase dirigiendo su clase anual de verano en el extranjero. Betts se le unió por el resto de la temporada y ganó el premio de 500 dólares por el mejor retrato en Londres.

Betts pensó quedarse en España por diez días pero su estada se extendió a casi un año. La pareja alquiló una pensión francesa cerca del Prado. Mientras estudiaba y copiaba las obras de Velásquez su reputación creció y, ayudado por introducciones a través de Chase, recibió muchos encargos. Sus patrocinadores incluían importantes hombres y mujeres de los círculos diplomáticos y de la corte real. Conoció al Marqués de Nurillo que, a cambio de un retrato, permitió a Betts el uso de su estudio mientras él hacía un viaje en su yate. Chase, que estaba dirigiendo su  clase de verano de 1905 en España, animó a Betts para ver los trabajos de El Greco, Goya, y Sorolla, pero las obras maestras de Velazquez produjeron el mayor impacto. Fue durante este periodo que Betts se volcó de la pintura de paisajes a una carrera de retratista.

Aunque Betts volvió a Chicago para continuar tomando y dictando clases en el Art Institute de Chicago, viajó a lo largo de los estados occidentales y del sur. A través de sus contactos con los miembros de la corte real en Madrid, Betts recibió encargos para retratos en California. Durante sus frecuentes excursiones al oeste, Louis completó una serie de pinturas representando indios y trabajos para el Santa Fe Railroad.

Durante un viaje al área de San Diego, algún día, alrededor de 1907, pintó varias escenas del litoral de California. Estas escenas airosas, llenas de luz reflejan sus días de “plein-air” en Shinnecock. Betts estaba muy consciente del creciente movimiento Impresionista; su primera exposición fue sobre el método de trabajo de su padre. Es seguro asumir que él habría asistido a la World’s Columbian Exposition de Chicago en 1893, puesto que su familia se había trasladado allí entonces. Además, mientras estudiaba en Europa, asistió a las exhibiciones en París que incluyeron las obras de los mayores artistas Impresionistas franceses. Su autorretrato fue aceptado y colgado en la avant-garde 1904 Salón Des Independant.

Al final del siglo, Old Lyme, Connecticut, se transformó en una famosa colonia de arte orientada al Impresionismo. En 1910 movió su estudio permanentemente a Nueva York, y durante muchos años figuró de forma prominente en el anuario de exhibiciones de las academias establecidas. En 1912 fue elegido miembro del National Institute of Arts and Letters, así como miembro asociado de la National Academy of Design con miembro de número pleno. Betts pasó veranos en Old Lyme absorbiendo más del estilo Impresionista que Chase había comenzado. Durante estas estancias en los tempranos 1920, ejecutó una serie de obras mostrando bellezas del sur de una época pasada. Betts murió en Nueva York en 1961 a los 87 años de edad.