Blanes, Juan Manuel

Uruguayo........................................................................................................................Pre-Impresionista

Montevideo, 8 de junio de 1830 - Pisa, Italia, 15 de abril de 1901

Nació en el seno de una familia modesta, un mes antes de conseguir su patria la soberanía. Era hijo de don Pedro Blanes, español y de doña Isabel Chilavert, argentina, oriunda de Santa Fe. Su infancia transcurrió en un hogar modesto en donde su padre trabajaba como repartidor de pan.

Juan Manuel Blanes

Juan Manuel asistió a la escuela, pero debió interrumpir sus estudios por períodos, para trabajar como mandadero en un almacén. En la escuela conoce a un amigo para siempre entrañable: Ramón de Santiago, quien desde temprano destacará las aptitudes de Blanes para el dibujo. Cuando tiene 15 años, y mientras transcurría la llamada "guerra grande" (1839-1851), a cuyo campo sitiador (de Oribe) se había trasladado con su madre y sus hermanos, trabaja como ayudante tipógrafo en la imprenta de “El Defensor de la Independencia Americana” y realiza el dibujo acuarelado de la goleta francesa "La Coqueta". Ésta será la segunda de las dos primeras obras que se conocen de su temprana niñez.

Tempranamente revela afición por el dibujo, iniciando su aprendizaje con maestros locales o mejor aún, con admiraciones locales.  La necesidad de ayudar a los suyos, le hizo ingresar como tipógrafo en la imprenta de "El Defensor de la Independencia Americana", periódico del partido de Oribe. Finalizada la Guerra Grande, hacia 1850 pasa a instalar un taller en Montevideo y comienza a ganarse el sustento pintando retratos. Finalizada la Guerra Grande, instala en la calle Reconquista su primer taller de pintura aspirando a profesionalizarse como pintor y a ganarse la vida como retratista. Es precisamente en este período, y en 1855, el año en que se une a la Sra. María Linari de Copello con quien contraerá matrimonio tiempo después, en que realiza el retrato de Clara García de Zúñiga.

Retrato de Juan Manuel Blanes

Unido a una mujer casada y ya con un primer hijo de ambos, Juan Luis, Blanes debe radicarse en Salto y en función de la escasez de trabajo, decide tentar suerte en territorio de la Confederación Argentina, visitando al caudillo Justo José de Urquiza en su Palacio de San José, a fines de 1856.
Por problemas familiares se traslada a Salto y de ahí a Entre Ríos donde pinta para el General Urquiza los cuadros de sus victorias militares, retratos familiares y motivos religiosos.

Luego regresa a Montevideo, y en 1860 obtiene una beca del Gobierno para estudiar pintura en la Academia de Florencia, viajando con su mujer y dos hijos, Juan Luis y Nicanor. Convencido de su necesidad de formarse, solicita al gobierno uruguayo una beca a Europa, la que le es concedida en 1860. Es el primero de una serie de viajes al viejo continente, en los que incluirá con posterioridad Medio Oriente.

Cuando Blanes viaja a Europa para realizar su gira de perfeccionamiento y de terminación de estudios ha pintado ya mucha obra. Es algo más que un estado potencial o promisorio con alguna presencia. Ya ha pintado una cantidad bastante apreciable de retratos, e incluso ostentaba el título de decorador del Palacio San José, la residencia del presidente argentino justo José de Urquiza en Concepción del Uruguay (Entre Ríos, Rep. Argentina) donde desarrolló el tema de las batallas ganadas por el ilustre militar argentino y cuadros religiosos para la capilla del palacio.

Sus cinco años en Europa se centran en Florencia con el maestro Antonio Ciseri de neta filiación academicista, que marcará su obra posterior. Vuelve a Montevideo entre 1865 y 1879. Realiza algunos de sus grandes cuadros de tema histórico o de actualidad y su fama se divide entre Montevideo, Buenos Aires y Santiago de Chile.

Cuando en 1889 fallece su esposa, María Linari , comienza para Blanes una historia de vida muy compleja y conflictiva. En 1890 decide viajar a Europa para reunirse con sus hijos en Italia, intentando una imposible reunificación familiar. Al año siguiente regresa solo a Montevideo y mientras continúa pintando hechos históricos como “La Revista de Río Negro” y algunas alegorías como “Altar de la Patria” y “Alegoría del Golpe de Estado”, fallece su hijo Juan Luis en un accidente, pierde los rastros de Nicanor que había quedado en Italia, y agoniza su hermano Mauricio, con quien tuviera una estrecha relación durante toda la vida.

El 2 de mayo de 1898, Blanes parte nuevamente para Europa, acompañado de la modelo Beatriz Manetti, procurando encontrar a su hijo desaparecido pero ya no volverá.

Juan Manuel Blanes y su familia

Falleció en Italia y sus restos son trasladados más tarde a Montevideo, donde reciben sepultura el día 29 de junio de ese mismo año. Con su nombre se denominan calles principales e importantes instituciones en Uruguay y Argentina. Fue Blanes un académico naturalista; uno de esos grandes académicos naturalistas que se dan en el siglo XIX, de oficio impecable en su solvencia y en su aliento vigoroso y fuerte. Tuvo unidos a su solvencia de oficio, severidad de información, cultura de indagación, convencimiento patriótico y dignidad de su labor; fue, en consecuencia, un excelente pintor de la historia.

La diferencia entre las dos épocas, anterior y posterior a los estudios con Ciseri, es perfectamente apreciable. Blanes, de quien no se señalan maestros en Montevideo, que en su juventud pronto se dirige a Salto, Paysandú y a la Argenina en gira profesional, es intuitivo y un autodidacta. Característica del autodidacta es su libertad desenfrenada cuando pinta las bravas batallas del Palacio San José en un vértigo casi salvaje. Eduardo de Salterain Herrera en su bello libro sobre Blanes insiste en llamar a esa época "incontaminada" y bien, el "Combate de Pago Largo" del citado palacio, se emparienta en su bravura con la de los ingenuos y anónimos pintores ruralistas que se producen en el Uruguay. Mas, con todo, tiene ya el mérito de saber estructurar una figura y dibujarla con un sentido de forma. Si se les compara a su posterior panorámica "Batalla de Sarandí" con su movido y popular friso (toda la escena esta pintada debajo del horizonte), el ordenamiento de esta última señala con clarividencia una meditación que había orientado el estudio y el ejercicio.

 

Juan Manuel Blanes

En sus propósitos triunfó ampliamente. En el cuadro "Juramento de los Treinta y Tres Orientales", cuya escena la abre como un abanico, personalizó a los actores principales y en las figuras secundarias tipificó a los hombres de campo; igual prolijidad informativa en el no menos animado episodio de la "Jura de la Constitución de 1830", cuadro que en su tamaño previsto ,el pintor no pudo cumplir; en el de "La revista de 1885" que ilustra la época de un gobierno de excepcional boato en sus costumbres, identificó, en un retrato multiplicado, la escolta de hombres a caballo del General Santos.

Lo mismo ocurre en los temas históricos argentinos de "La expedición a Río Negro" o "La conquista del desierto", "El Gral. Roca ante el Congreso Argentino" y el de la "Batalla de San Cala". Juan Manuel Blanes extendió su atención hacia otras naciones americanas; no sólo en la Argentina fue donde se le quiso. Pintó "La muerte de Carrera", el héroe chileno, en una estampa de real dramatismo y la "Revista de Rancagua", exponiéndose ambos cuadros en el Teatro Municipal de Santiago de Chile; del Paraguay dejó dos imágenes simbólicas de las guerras en ese suelo. En el Museo Imperial de Petrópolis está el cuadro del General Osorio.

De los héroes, el primero, el fundador de la patria, "Artigas en la Ciudadela". El estudio de su imagen lo realiza tras una larga meditación; los ensayos de su rostro son numerosos. De Rivera y de Oribe deja retratos particulares; de Rivera, un retrato de medio cuerpo y un excelente rostro que se encuentra en el Museo Histórico Nacional; otro junto a su caballo; a Venancio Flores lo pinta en retratos ecuestres de gran aparato, de pie en plenitud del poder, y muerto. En los de encargo los hay también ambientales, como los hiciera Eduardo Dionisio Carbajal; entre los que no deben olvidarse dentro de este carácter, está el de la "Familia Arrieta", de Santiago de Chile, que reúne sieta figuras.

Cuando se dedica a temas del folclore, Blanes adquiere el placer de la libertad interpretativa. Buenas horas de su labor dejó en esta actividad que concentra su mayor interés en la reproducción de la estampa del gaucho, original personaje habitante de la campaña del país. Esta temática y la del paisaje son las que nos permiten clasificarlo como un pintor Impresionista. Su dibujo es naturalista. En la distribución de la luz es un académico preocupado por aislar los colores puros en medio de ocres y grises.

Con Blanes la historia nacional se convirtió en tema, con su obra despunta la pintura republicana y por ello fue llamado "el pintor de la Patria". La seriedad historicista con que realiza su tarea queda demostrada en su correspondencia, Buena parte de la cual está destinada a solicitar información minuciosa para documentarse antes de emprender sus cuadros históricos. También el paisajismo uruguayo se inaugura con Blanes. No recurre al paisaje en un sentido estricto, ya que éste constituye para él en telón de fondo de sus escenas y nunca en protagonista. Alcanza también renombre a través del género retratístico inscripto en estricta escuela academicista. En la obra de Blanes la labor de retratista ocupa buena parte de ella. Retrata los grandes hombres de su patria; retrata de encargo a la sociedad de su tiempo; retrata con placer a sus familiares y a sus amigos predilectos.