Boldini, Giovanni

Italiano

Ferrara, 31 de diciembre de 1842 - París, Francia, 11 de enero de 1931

Fue el octavo de trece hijos de Antonio Boldini y Benvenuta Caleffi. Su padre, nativo de Spoleto, era pintor de matriz purista, alumno de Tommaso Minardi y restaurador que, dotado de notable técnica, hacía buenas copias de obras de Rafael y de paisajistas venecianos; de su padre recibió Zanin (como era conocido familiarmente Giovanni) las primeras enseñanzas de dibujo. En Ferrara frecuenta desde 1858 los cursos de pintura de Girolamo Domenichini, autor de los frescos, de tradición académica, del Teatro local, y de Giovanni Pagliarini, que se impartían en el Palacio de los Diamantes; tuvo también la oportunidad de conocer bien a los grandes pintores ferrareses del Quattrocento, además de Dosso Dossi y el Parmigianino.

Giovanni Boldini

Su primera obra importante fue “Il cortile della casa paterna”, un óleo fechado en el año 1855; le siguen, fechados a fines de la década de 1850, un “Autorretrato” a los dieciséis años y los retratos de su hermano Francesco, de Maria Angelini y de Vittore Carletti.

En 1862 se inscribe en la Academia de Bellas Artes de Florencia, donde fue alumno de Stefano Ussi y de Enrico Pollastrini. Frecuenta el conocido lugar de encuentro de los artistas florentinos conocidos como Macchiaioli, el Caffè Michelangiolo, donde conoce a Giovanni Fattori, Odoardo Borrani, Telemaco Signorini, Cristiano Banti, del cual es huésped en sus villas de Montorsoli y de Montemurlo, y Michele Gordigiani. La influencia de los Macchiaioli (los Impresionistas italianos) se ve en los paisajes de Boldini, que muestran su respuesta espontánea a la naturaleza. Sin embargo ya manifiesta su interés, que no abandonará jamás, por los salones elegantes de la aristocracia y de la burguesía, siendo huésped de la familia Falconer, para los que decora con témpera en seco, entre 1867 y el 1870, las paredes de una salita de su villa en Pistoia, "La Falconiera"; la villa será comprada en 1938 por la viuda del pintor y en ella se guardan aún un centenar de sus obras. Llegó así a ser más conocido por sus retratos de estilo académico que por sus bellos paisajes al aire libre.

Giovanni Boldini en su estudio

En 1866 marchó a Nápoles con Banti, a quien retratará en varias ocasiones; en 1867 hace un viaje a Francia, con los Falconer: en Montecarlo pinta el “Generale spagnolo”, una de las mejores cosas de su juventud, según decía. En París visita la Exposición Universal y conoce a Edgar Degas, Alfred Sisley y Édouard Manet. Se establece en Londres en 1870, invitado por William Cornwallis-West, a quien había conocido en Florencia; este pone a su disposición un estudio en el centro de la ciudad, frecuentado por la alta sociedad, pero a fin de año se encontraba nuevamente en Florencia.

En octubre de 1871 se establece en forma estable en París, abriendo un estudio en la Avenida Frochol y luego en la Plaza Pigalle, donde vive con la modelo Berthe. Trabaja para el marchante más importante de París, Goupil, para quién trabajaban ya pintores de gran éxito como Mariano Fortuny y Ernest Meissonier, además de los italianos Giuseppe Palizzi y Giuseppe De Nittis. Pinta una serie de cuadros de género al gusto dieciochesco, muy de moda en la época.

En 1874 expone con éxito en el Salón de París su cuadro “Las Lavanderas”. Termina su relación amorosa con Berthe e inicia una con la condesa Gabrielle de Rasty, de quien expone un retrato en el Salón de 1875; en mayo retorna brevemente a Ferrara a causa de la muerte de su madre. En 1876 viaja a Alemania, donde conoce y retrata al gran pintor Adolph von Menzel, y a Holanda, donde admiró las obras de Frans Hals. Por esos años ya era muy solicitado por el llamado bel mondo: en 1886 retrata por primera vez a Giuseppe Verdi sobre tela; le regalará el retrato siete años después en Milán, pero no satisfecho con el resultado lo retratará nuevamente utilizando pastel sobre papel, en 5 horas. El pintor guardó este retrato para sí, presentándolo a la Exposición de París de 1889 y en 1897 a la Primera Bienal de Venecia, donándolo finalmente a la Galería de Arte Moderno de Roma en 1918.

Museo Giovanni Boldini, Ferrara

También se convirtió en el retratista de moda en París a fines del siglo XIX, con un estilo elegante de pintura que muestra una cierta influencia Impresionista, pero que más se acerca a la obra de sus contemporáneos John Singer Sargent y Paul Helleu. En 1889 fue nombrado "Comisario" de la sección italiana de la Exposición Universal de París, exponiendo tres de sus retratos, uno de los cuales es el famoso “Retrato de Emiliana Concha de Ossa”, sobrina del embajador chileno ante el Vaticano, Luis Subercaseaux. Recibió la Legión de Honor por este nombramiento.

Su decisión de aumentar el tamaño de sus telas se atribuye a la influencia del pintor sueco Anders Zorn, a quien conoce en los años 1890. En 1892 atiende al pedido de la Galería degli Uffizi de un “Autorretrato” para su famosa colección de este tema, a cambio de un busto berniniano del Cardenal de Medici. Vuelve a París, donde por un año dio clases de pintura a la joven y rica Ruth Sterling.

En la primavera del 1900 fue huésped, en Palermo, de la familia Florio, para pintar el retrato de Donna Franca. La pintura no satisfizo a su marido, a causa del amplio escote y de las piernas descubiertas un poco debajo de las rodillas. El retrato fue modificado y vendido después (1928) por el enorme monto de un millón de liras. Posteriormente, el cuadro fue robado por los ocupantes nazis en París, y llevado a Alemania, donde sufrió serios daños que obligaron a cortarle su parte inferior.

En 1904 Boldini pide la mano de Alaide Banti, hija de su amigo pintor Cristiano, pero la boda no se llevó finalmente a cabo, y en París inicia una relación con la señora de Joss de Couchy. En el inicio de la Primera Guerra Mundial, en 1914 se traslada a Niza en compañía de su modelo Lina, hasta 1918; ya enfermo, con la vista débil, en el año 1926 conoce a la joven periodista Emilia Cardona, con quien se casa el 29 de octubre de 1929. Murió en París y sus restos descansan junto a los de su familia en el Cimitero Monumentale della Certosa di Ferrara.