Caballero Cristi, Jorge

Chileno

Santiago, 23 de noviembre de 1902 - Santiago, junio de 1992

Comenzó a pintar paisajes de la región del Maule, en forma autodidacta a principios de la década del veinte. Ingresó a la Escuela de Bellas Artes en 1923, donde fue alumno de Ricardo Richon Brunet en pintura, Juan Francisco González en dibujo y Carlos Lagarrigue en escultura.

En 1927 realiza su primera Exposición individual, 80 cuadros, en la Sala Dittrich y Silberfeld en Santiago, Chile.

Jorge Caballero Cristi

En 1927 viajó a París donde cursó estudios en la Grand Chaumiere y junto a Anton Bourdelle y André Lothe, de quien fue un aventajado alumno  que lo nombró Jefe de Taller en 1928. En 1929 presenta dos cuadros en el Salón D'Art Français Indépendant de Paris. Regresó a Chile en 1932 e inició una fructífera carrera docente en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile que se prolongó hasta 1961. Considerado un maestro ejemplar, además se desempeñó como Comisario de Exposiciones y Director del Instituto de Extensión de Artes Plásticas. En 1939 algunos cuadros suyos son exhibidos en Pittsburgh, USA, en la International Exhibition of Painting, en el Riverside Museum de Nueva York y en Golden Gate Exhibition en San Francisco, Estados Unidos.

Junto a otros artistas, fundó la Asociación Chilena de Pintores y Escultores en 1940. En 1941 fue nombrado Director Suplente de La Escuela de Bellas Artes. Se le recuerda por su iniciativa de organizar la muestra “De Manet a Nuestros Días”, en colaboración con la Embajada de Francia, considerada un hito en la historia del arte chileno. En 1942 un óleo suyo, "La Tempestad" es adquirido por el Museo de Toledo, Ohio, Estados Unidos.

Entre los años 1941 a 1953 pintó casi exclusivamente a espátula, siendo éstas, según sus críticos, sus pinturas más hermosas. En todas sus obras destaca su oficio, delicadeza y armonía en la composición. Julio Pairó, conocido crítico de arte argentino, lo llamó "Pintor de Cielos y Aguas”. Consideró que era de los pintores chilenos que mejor reflejaban la luz de Chile. Con colores ocres, amarillos y azules pálidos, sus paisajes otoñales o cordilleranos son cautivantes. Es por esto que es considerado por muchos como el mejor paisajista chileno del Siglo XX.

Jorge Caballero joven

Luego de su retiro de la Universidad en 1961, continuó pintando, alcanzando una producción de más de 1800 óleos además de acuarelas, témperas, dibujos y otras mixturas. 

Participó en innumerables concursos y eventos artísticos, recibiendo los más altos premios y distinciones. En 1988 el gobierno francés le concedió la Orden a las Artes y las Letras en reconocimiento a su trayectoria artística y su lealtad y gratitud hacia Francia.

Fallece mientras se encuentra en exhibición una retrospectiva con ochenta y cinco de sus obras en el Instituto Cultural de Providencia, Santiago, Chile. Así concluyó Jorge Caballero una extensa labor artística que dio frutos no sólo en Chile sino también en Francia, Italia, España y Estados Unidos.

Aunque por su obra de fuerte inspiración francesa se le incluye entre los integrantes del grupo Montparnasse, Caballero no aceptó que se le encasillara en movimiento alguno. En una época de vanguardias, su pintura significó un retorno a la pintura de caballete y los modos representativos. En sus composiciones se advierte la limpieza y preocupación constructiva de Lothe, pero interpretada con soltura y dinamismo. Sobresale además por su originalidad para aplicar el color y efectos dramáticos en el tratamiento de los cielos. También ejecutó logradas naturalezas muertas, desnudos y escenas costumbristas.