Casas Carbó, Ramón

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Barcelona, 4 de enero de 1866 - †Barcelona, 29 de febrero de 1932 

Pintor y dibujante. Tras cursar los estudios de primera enseñanza en el colegio Carreras de San Gervasio, abandona el Bachillerato y pasa a ser discípulo de Joan Vicens (1877). En 1881 publica su primer dibujo titulado “Records d’altre temps” en la revista “L’Avenç” y en ese mismo año publica también “Historietas humorísticas”. A sus dieciséis años, gracias a la solicitud de un tío suyo, médico que ejercía en París, pudo trasladarse a esta ciudad para ampliar su aprendizaje en la academia Carolus Durán.

En 1882 regresa a Barcelona y participa en las exposiciones colectivas de la Sala Parés.

Ramón Casas Carbó

En 1883 vuelve a París y expone su “Autorretrato en traje de Flamenco” en el Salón de los Campos Eliseos, por lo que es admitido en el “Salón oficial de la Societé d’Artistes Français”. En el verano de este mismo año reside durante cuatro meses en Madrid donde acude diariamente al Museo del Prado, analizando la obra de los grandes maestros. En 1884 muestra su obra en una colectiva de la Sala Parés y reside durante el invierno en Granada con el pintor Laureano Barrau, para regresar a París más tarde donde asiste a la academia Gervex. Durante estos años y hasta 1894 alterna su residencia entre París y Barcelona, donde funda con Miguel Utrillo la revista “Pel i Ploma”. Con anterioridad realiza su famoso viaje en carro por Cataluña con su amigo Santiago Rusiñol, cuyo libro ilustra. En 1897 se celebra la apertura del Café Restaurante “Els quatre Gats”, punto esencial de renovación en lo estético y cultural, en el que Ramón Casas es figura indiscutible. En 1898 gana el certamen de carteles de “Anís del Mono” e inicia una importante actividad como cartelista, con obras clásicas en esta técnica como “Anís del Mono”, “Garaje Central”, “Cava Codorniu” o “Papel Boer”. Hábil retratista, llevó a término una verdadera renovación del género cartelístico.

Busto de Ramón Casas Carbó

En 1899, junto con Rusiñol, realizó su primera exposición en Barcelona, en la Sala Parés. Además acompañó a aquel cuando, huyendo de su familia, se trasladó a París, viviendo con él en un pequeño y húmedo taller de la rue du Seine. De este período datan importantes pinturas de inspiración impresionista.

Cabeza de la Escuela Catalana en las primeras décadas del siglo, la obra de Ramón Casas se fundamenta sobre todo en la figura femenina, y en composiciones donde se entrecruzan la huella del Simbolismo y el Impresionismo francés. Su facilidad en captar instantáneas con actitudes y acciones le llevan a publicar numerosas ilustraciones, verdaderos testimonios gráficos de la época.

Colaboró con sus ilustraciones en las revistas dirigidas por Miquel Utrillo “Forma” y “Pèl y Ploma”; alcanzaría gran popularidad con sus dibujos del “Auca del senyor Esteve”. Como Pintor Decorador realizó la serie de doce cuadros para las salas de Círculo de Liceo, concluidas en 1902.

Debido al aumento de la fama como retratista, Casas se instaló de nuevo en Barcelona. Conoció a una joven modelo, Julia Peraire, 22 años más joven que él. La pintó por primera vez en 1906 cuando Julia tenía 18 años. Pronto se convirtió en su modelo preferida y en su amante. Su familia no aprobaba esta relación; se casaron pero no lo hicieron hasta 1922.

 
Ramón Casas niño de 8 años - 1874

De su labor como cronista puntual destacan tres obras: “La Carga” (Museo de Olot), “Garrote Vil” (1.894 Museo del Prado) y “Salida de la procesión de Santa María de Mar”- Museo de Arte Moderno de Barcelona), que hacen alusión a diversos acontecimientos de índole política que tuvieron lugar en aquellas fechas en España. Celebró numerosas exposiciones en Madrid, Barcelona, París, La Habana, Miami, Chicago, etc., visitando personalmente estas últimas ciudades, en 1908 y 1924, invitado por Mister Deering, financiero americano volcado en el coleccionismo de obras de arte y con residencia en Sitges (Barcelona) en sus largas estancias en este país, del que era un ferviente admirador.

Concurrió a numerosos certámenes y concursos artísticos obteniendo innombrable número de las más altas distinciones y galardones. Celebró su última exposición individual en el Real Círculo artístico de Barcelona en 1930. Entre sus obras destacan: “El descanso” Museo de Arte Moderno de Barcelona, “Plaza de toros de la Barceloneta al atardecer, en un día de Corrida”, col. Riviere de Caralt, “Al aire libre”, Museo de Arte de Barcelona, “Julia con sombrero y pieles blancas”, Real Círculo Artístico de Barcelona, etc.

De su estrecha, continua y fructífera amistad con Rusiñol existe un singular testimonio: un cuadro en el que los dos pintores aparecen retratándose mutuamente y que fue realizado por ambos, conservado en el Cau Ferrat de Sitges. Con todo, las grandes dotes humanas de Rusiñol eclipsaron al gran artista que había en Casas; aunque el paso inexorable del tiempo, mientras rebaja el valor del primero, ha ido revalorizando la producción del segundo.