Cauchois, Eugène-Henri

Francés.................................................................................................................................Post-Impresionista

Rouen, 14 de febrero de 1850 - París, 11 de octubre de 1911

Cauchois nació en Rouen, una ciudad en la región de Normandía de Francia occidental. En busca de una carrera artística empezó estudiando primero con Ferdinand Duboc.

Exposición Universal de París - 1900

Cauchois debutó en el Salón de 1874 con "Un Lapin" (Un conejo), al lado del cual se puso un texto de Víctor Hugo que decía, “Mire al infortunado, reclinado, desnudo, miserable [animal], todo cubierto de sangre, más rojo que el arce, durante la estación de las flores.” Su instalación de esta cita al lado de su cuadro sugiere que Cauchois fuera partidario del movimiento Romanticista, interesado en el cual estuvo trabajando durante un periodo en que el Romanticismo en la pintura había pasado, y los nuevos movimientos como el Impresionismo estaban ganando terreno.

Siguió a su debut en el año siguiente con otros dos trabajos, el primero de los cuales muestra una vez más su inclusión bastante única de otra cita, para situar su obra en un mayor nivel de interpretación. "Horloges et Pendules" llevaba una cita de Alejandro Théodore Dézam, un escritor del siglo XIX, que decía “Oh! relojes de nuestras abuelas, ustedes cuyo amor era el relojero, olviden las horas amargas, para tocar la hora del pastor.” Su segunda obra, "Fleurs et Fruits", es su primera naturaleza muerta de flores exhibida, un tipo composicional por el cual establecería realmente su reputación, por lo menos en los tiempos modernos. Alrededor de 1876 Cauchois se había reubicado parcialmente en Asnières junto al Sena, en las afueras de París. El mismo año exhibió sólo una obra, "Avant l'Étalage".

Entre 1878 y 1879 Cauchois estableció residencia en Bruselas así como en París, y exhibió allí dos pinturas, "Fleurs" y "La Pièce de la Resistance". Permaneció en Bruselas por lo menos hasta 1883 y, en algún momento entre 1883 y 1887, volvió a París, después de pasar casi cuatro años en Bruselas. No puede estimarse, sin embargo, hasta qué punto su tiempo pasado en Bruselas influyó en su ora, puesto que se dsconoce el paradero de muchas de sus obras.

A mediados de los años 1890 Cauchois empezó también a estudiar con Alejandro Cabanel, uno de los artistas académicos más exitosos del periodo, además de Duboc, y hacia 1899 había tomado un tercer maestro, Ernest Quost. Cauchois también empezó a trabajar cada vez más en paneles decorativos, así como hacía Quost, y recibió varios encargos para estos trabajos más grandes, como el de cuatro paneles decorativos que representan flores de las cuatro estaciones para la Escuela del 7º distrito de París. Cauchois continuó exhibiendo regularmente en los Salones hasta 1908, donde mostró "Le Train a Passé" y "Mélancolie". Recibió varios premios a lo largo de su carrera, incluyendo: Medalla de Honor, 1891; Medalla de tercera-clase, 1898; medalla de bronce, Exposición Universal, 1900; una medalla del segundo-clase, 1904 y en 1906 fue estimado “hors concours ,” concediéndole admisión automática en el Salón. También se había hecho miembro de la Société des Artistes Français.

La obra de Eugène-Henri Cauchois, como se representa hoy, es única para los espectadores de la época moderna que normalmente sólo se sentían familiarizados con sus naturalezas muertas decorativas de flores frescas, pintadas de una manera veloz semejante al Impresionismo. Pero esta sobre-abundancia de sólo estas imágenes desmiente su naturaleza como un artista más diverso, uno que, al principio de su carrera, mostró una comprensión de los movimientos artísticos anteriores, como el Romanticismo. Mientras sus naturalezas muertas continúan representando este tipo de arte, singular en sí mismo, el descubrimiento de obras de Cauchois fuera de sus pinturas de flores nos lleva a una nueva comprensión de su obra.

Lo que se conserva de la obra de Cauchois en la actualidad, y por lo que es más recordado, son sus arreglos florales, muchos pintados a menudo  en una serie de tableros decorativos destinados a ser vistos por ambos lados. Quizás Cauchois estaba inspirado en las composiciones verticales y el amor por la naturaleza de las pinturas japonesas, pues muchos de este periodo vieron un aumento en la apreciación del Japonismo y muchos artistas empezaron a experimentar con nuevas fórmulas composicionales. Aunque la mayoría de las obras de Cauchois que ahora pueden encontrarse y comprarse son sus pinturas florales, la mayor parte de sus entradas en el Salón difieren bastante substancialmente en tema de estas imágenes. Algunas de estas obras expuestas hacen pensar en la diversidad de su producción, incluyendo: "Une Collision près le Mannek en-Pis", Salon de 1880; "Église Abandonnée à Mézières" , Salon de 1888; y "La Toussaint en Croatie", Salon de 1895.  Parece como si las obras más experimentales de Cauchois fueron exhibidas en los Salones, mientras sus otras obras, sobre todo el de pinturas flores, encontró un amplio público entre los coleccionistas, tanto durante fies del siglo XIX como en el siglo XXI.

Las naturalezas muertas habían sido un tema tradicional a lo largo de Europa, y Francia no era excepción. Incluso a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, artistas modernos como Édouard Manet y Vincent Van Gogh, empezaron trabajando con naturalezas muertas, muchas de flores. Sus suaves, coloridas y brillantes naturalezas muertas reflejan una fuerte influencia de los renombrados artistas Impresionistas de su tiempo. Al igual que en las técnicas de los Impresionistas, las telas de Cauchois se crean con capas y capas de pinceladas sueltas y fluidas.

En la actualidad, lo que más conocemos acerca de Eugène-Henri Cauchois son sus pinturas de flores, pero debe tenerse en cuenta que mientras mucho de su trabajo tiene que ser localizado todavía, sus temas se extendieron más allá del de la pintura flores. No obstante, la notable magnitud en que sus pinturas de flores siguen siendo populares actualmente, habla de la continua aceptación de las naturalezas muertas y de las pinturas de flores como una forma popular de arte decorativo.