Cézanne, Paul

Francés..............................................................................................................................Post-Impresionista

Aix-en-Provence, 19 de enero de 1839 - Aix-en-Provence, 22 de octubre de 1906  

Hijo de un banquero acaudalado, conoció en el colegio de su ciudad natal a Émile Zola, quien durante un tiempo sería uno de sus mejores amigos.

A finales de los años cincuenta decide dedicarse a la pintura, aunque comienza estudios de Derecho para complacer a su padre. En 1862 inicia sus estudios de arte en París. Asiste a la Académie Suisse para ejercitarse en el dibujo y allí conoce a Guillaumin. Sus primeras obras las realizó con pigmentos espesos y en tonos oscuros.

Paul Cézanne

Desarrolló un estilo pictórico duro, denso, espeso, de fuertes pinceladas, que toma como modelo al italiano Caravaggio y al español Diego Velázquez. La influencia más significativa en sus comienzos fue la de Camille Pissarro, que le introdujo en la nueva técnica Impresionista para conseguir los efectos de la luz natural.

Bajo la tutela de Pissarro, en el periodo comprendido entre 1872 y 1873, pasó de los tonos oscuros a los colores brillantes y comenzó a concentrarse en escenas de la vida rural. Los impresionistas le aceptaron dentro del grupo y expuso con ellos en 1874 y 1877. Su gran aportación a la pintura se realizó tras la disolución del grupo Impresionista, cuando deriva hacia una pintura más intelectualizada. Durante la década de 1880 pasó gran parte del tiempo en su Aix-en-Provence natal.

Paul Cézanne en 1861

En 1886 creyó ver referencias a sus fracasos en la novela “La obra”, de Zola y rompió sus relaciones con él. Ese mismo año heredó la fortuna de su padre y consiguió la independencia económica, aunque permaneció en su aislamiento social.

Siguió pintando directamente del natural con brillante colorido de tipo Impresionista, y fue simplificando de modo gradual la aplicación de la pintura. Sin embargo, no podía aceptar la falta de rigor expresivo y formal que advertía en la obra de los impresionistas; del color", por oposición al modelado clásico, que consiste en sombrear el objeto. él quería hacer "una obra de museo"; quería unir el arte clásico con el estudio profundo de la naturaleza, tal como lo practicaban los pintores más jóvenes.

Se retiró entonces al campo, al sur de Francia, y comenzó la larga serie de sus obras maestras, laboriosamente ejecutadas (algunas de ellas le costaron centenares de sesiones), que culminarán con el retrato de Geffroy, las varias versiones de Los jugadores de cartas y los paisajes que tienen como fondo el monte Santa Victoria.

Se lamentaba de su fracaso en la representación de la figura humana y, efectivamente, las grandes obras con figuras humanas de sus últimos años, como “Bañistas” (c. 1899-c. 1906, Museo de Arte, Filadelfia), "El hijo del pintor", etc., revelan unas distorsiones curiosas. En el año 1895 Ambroise Vollard, marchante parisino, organizó una exposición de sus obras y las promocionó con gran éxito durante los años siguientes. Hacia 1904, alcanzó la consagración en uno de los grandes salones oficiales de pintura.

Muchos pintores jóvenes viajaron hacia Aix-en-Provence para verle trabajar y pedirle consejo en sus últimos años. Un día, ya enfermo, no quiso abandonar la ejecución de uno de sus paisajes y salió al campo. Fue sorprendido por una fuerte lluvia y murió dos días después, a consecuencia de una congestión pulmonar.

Negado y combatido durante toda su vida, rechazado de los salones oficiales, incomprendido por los críticos y artistas de su generación, su vida recogida y silenciosa se re­dujo a la persecución de un ideal quizá inalcanzable: la reproducción en el cuadro de caballete de todos los matices de la naturaleza. Ideó con ese fin una técnica especial, extremadamente difícil, la de cubrir la tela con innumerables pinceladas, muy pequeñas y de color ligeramente distinto.

 
Paul Cézanne retratado por Charles Reid

Este procedimiento fue bautizado por el mismo Cézanne con el nombre de "modulación del color", por oposición al modelado clásico, que consiste en sombrear el objeto. Las aparentes deformaciones que se advierten en algunas de sus obras tienen también, como razón de ser, la intención de resolver, de un modo adecuado y expresivo a la vez, los problemas de luz y espa­cio que la naturaleza plantea al artista.

Cézanne fue el primer pintor moderno que advirtiendo las limitaciones del cuadro de caballete intentó utilizar expresivamente esas mismas limitaciones. Algunas de sus naturalezas muertas, en las que los objetos parecen elevarse verticalmente en un mismo plano, anticipan las primeras obras cubistas del siglo XX. El mismo Cézanne afirmaba repetidamente que la naturaleza está compuesta de cilindros y cubos. Pero estas ideas de Cézanne, y su realización práctica, no nacieron como opinan algunos de un temperamento intelectual y excesivamente lógico, sino de una observación repetida y emocionada de la naturaleza en todas sus manifestaciones.