Cordey, Frédéric Samuel

Francés

París, 1854  - París, 1911 

Particularmente asociado con Auguste Renoir, poseía una fortuna personal que le permitió trabajar de acuerdo a su gusto, independientemente de la publicidad que le aportaran los marchands. Alumno de Isidore Pils y de Gustave Boulanger, formó parte de un grupo que se rebeló contra las enseñanzas de sus profesores con su amigo Franco Pierre Lamy. Cordey abandonó rápidamente la pintura tradicional para seguir el camino de los Impresionistas y expuso con ellos en 1877 con cuatro obras: "Rue à Montmartre”, “Le Pont des Saints-Pères”, “Le Séchoir “(Chantilly) y “Pêcheur” (bosquejo).

Frédéric Samuel Cordey

En 1881 Caillebotte hizo saber a Camille Pissarro que quería que Cordey expusiera con los Impresionistas, pero ese año Cordey estaba en Argel con Lhote. Cordey expondría más adelante con los independientes.

Retrato de Frédéric Cordey por Norbert Gœneutte

Cerca de Renoir, del que era uno de los compañeros más fieles, aparece en varios cuadros del maestro: “Bal du Moulin de la Galette” y “La Conversation”. El hijo de Auguste, Jean Renoir, relataba una teoría de Cordey que gustaba mucho a su padre: "Los pintores, como los gimnastas, deben mantenerse  en forma. Deben mantener su vista clara y sus gestos precisos y buenas piernas para ir al paisaje'.

Gran admirador del músico François Matt Cabaner, le da una de sus obras que está en la lista de Paul Cézanne, regaladas a Émile Zola para ir en ayuda del músico. También admiraba a Nina de Calias y a León Dierx, de quienes hizo los retratos. “León Dierx,  Prince de poètesest”, comprado por el Dr. Viau en 1899.

Paisajista atento, vivía no muy lejos de Camille Pissarro en Neuville-sur-Oise y Éragny. Participó en el Salón de Otoño desde su creación en 1903 y hasta 1908. Fue nombrado socio de este Salón en 1904, año en que expuso seis cuadros.

En el Salón de 1906 estuvo presente con diez pinturas, incluyendo seis de las orillas del Oise. Expuso sólo en raras ocasiones, sin embargo los críticos de arte Adolphe Tabarant, Paul Alexis y Gustave Geffroy se mostraron muy elogiosos en el prólogo a la exposición retrospectiva de Cordey celebrada en 1913-1914 en la galería de Choiseul. Adolphe Thalasso le dedicó en febrero de 1914 un informe publicado en “L’Art et les Artistes” alabando sus paisajes de Éragny.