Costa, Giovanni Battista

Italiano...............................................................................................................................Pre-Macchiaiolo

Trastevere, Roma, 15 de octubre de 1826 - Marina di Pisa, 31 de enero de 1903

Conocido a menudo como Nino Costa, fue el decimocuarto de los dieciséis hijos de Gioacchino Costa y María Chiappi. Su padre era de Santa Margherita Ligure y siendo joven se había establecido en Roma, donde abrió una fábrica de hilados de lana y logró una buena situación económica. La familia vivió en una casa grande en Piazza San Francesco a Ripa, en Trastevere, cerca de la fábrica. Cuando tenía 12 años, Giovanni fue presentado al pintor neo-clasico Baron Vincenzo Camuccini, quien lo animó a trabajar de la naturaleza y de lo que veía a su alrededor.

Retrato de Giovanni Battista Costa por Frederic Leighton - 1878

Poco después fue enviado al colegio jesuita de Montefiascone, donde permaneció durante cinco años y se introdujo a temprana edad  en el estudio de la historia clásica y la mitología. Costa volvió a Roma en 1843, el año después de la muerte de su padre, y durante dos años asistió al Collegio Bandinelli en la via Giulia, fundado por Bartolommeo Bandinelli en 1678, donde recibió lecciones de dibujo de Luigi Durantin. Trabajó luego durante un corto tiempo en el estudio de Vincenzo Camuccini, antes de entrar en las escuelas de la Accademia di San Luca, donde estudió bajo Francesco Coghetti,  Francesco Podesti y Filippo Agricola.

En 1847 se unió al movimiento político conocido como "Italia Joven", y así se afilió a la causa de la libertad italiana y al nacionalismo. Luchó a las órdenes de Garibaldi en 1848 contra el ejército austriaco invasor; y después participó en la defensa de Roma contra los franceses. Sin embargo, en 1849 Roma fue tomada por las fuerzas francesas y por un tiempo Costa se vio obligado a esconderse en el campo abierto de la campiña romana. Durante la década siguiente Costa desarrolló su estilo distintivo de pintura, así como su filosofía cuidadosamente considerada del arte y la naturaleza. Pocos pintores italianos de su generación entendieron cómo lograba la imponente belleza del paisaje sin adornos o los sentimientos de confianza uniendo al individuo con su campiña natal.

Cuando en el momento oportuno fue seguro para Costa volver a la ciudad, se unió al políglota y semi-bohemio círculo de pintores y escritores que se reunían en el Caffe Greco. Entre sus primeros amigos pintores estaban los ingleses George Heming Mason y Frederic Leighton. En esa época Costa mantuvo un estudio en la Vía Margutta.Las tres pinturas más importantes que empezó en este periodo son  "Donne sulla spiaggia di Porto d'Anzio", “Donne che imbarcano legna a Porto d'Anzio” y 'Giorno di Sirocco'. En 1859 las fuerzas de Garibaldi se reunieron de nuevo para intentar echar a los austriacos fuera de Italia. Costa se unió a la ardua lucha a lo largo de la campaña en Piamonte. Tras el Tratado de Villafranca partió hacia el sur en septiembre para volver a Roma; sin embargo su viaje se interrumpió en Florencia, y tan encantado quedó con esa ciudad, que permaneció allí de forma intermitente durante diez años.

Quedó impresionado inmensamente por las obras de arte que vio allí, y también se reunió con amistad y respeto por el círculo de jóvenes pintores de paisajes y figura humana que se reunían en el Caffe Michelangiolo y que llegaron a ser conocidos como los Macchiaioli. Aquí completó "Donne sulla spiaggia di Porto d'Anzio". También llegó a ser conocido como un pintor de paisajes de notable originalidad, y de gran influencia en el retorno a la observación minuciosa de la naturaleza. Pintó principalmente escenas rústicas que muestran pastores y ganado. Fue una enorme inspiración para los artistas conocidos como los Macchiaioli, y también tuvo muchos amigos ingleses y americanos y seguidores, especialmente Elihu Vedder, Matthew Ridley Corbet (1850–1902) y su esposa Edith Corbet, y Lord Carlisle.

Además, Costa llegó a amar el paisaje toscano, y particularmente la región costera entre el Río Arno donde fluye al mar cerca de Pisa y las Montañas de Carrara. La primera visita de Costa al pueblo de Bocca d'Arno fue en 1859. A principios de los años 1860 Costa llegó a conocer bien a Corot, y recibió de él consejos sobre cómo manejar los tonos y elementos de sus pinturas. Costa viajó a París en 1862 y visitó a Corot y a otros artistas en Barbizon. Después ese mismo año siguió a Londres, donde se quedó con Leighton y conoció a Burne-Jones y Watts. Cada vez más a menudo los pintores ingleses visitaron a Costa en Italia, y gradualmente  construyó un círculo de seguidores y amigos ingleses: George Howard, que después se convirtió en Conde de Carlisle, conoció primero a Costa en 1865-6; William Blake Richmond fue presentado a Costa por Leighton el invierno siguiente.

Hubo una fase final en la carrera de Costa como patriota y soldado: en 1867 se produjo una insurrección contra la continuación de la ocupación francesa de Roma y los estados papales. Después de una batalla prolongada, los nacionalistas fueron superados, y los francéses recuperaron el control; y una vez más Costa fue obligado a ausentarse de Roma. Costa volvió a Florencia, donde pasó los años 1868-70. Se mostró activamente de nuevo su entusiasmo por la unidad italiana en 1870, cuando fue el primero en montar la brecha en el ataque de Roma cerca de la Porta Pia.

En la década de 1870 Costa estableció una rutina por la que pasaba los inviernos en su estudio en Roma y los veranos viajando en la campiña alrededor de Roma y en Umbria y Toscana. Aunque su arte nunca fue apreciado totalmente por sus compañeros artistas romanos o por los coleccionistas italianos de pinturas, trabajó duro para ganar una mayor reputación y exhibió sus pinturas cada vez que tuvo la oportunidad.
Además se metió en varios grupos de artistas contemporáneos, en particular el Circolo degli Artisti Italiani, e hizo campaña para intentar levantar el estándar del arte italiano exhibiendo en el país y en el extranjero.

El círculo de amigos ingleses de Costa lo animó a exhibir pinturas en Londres, intermitentemente desde 1869 en la Academia Real, luego desde 1877 en la Grosvenor Gallery y posteriormente en la New Gallery. En 1882 George Howard y Stopford Brooke eran los espíritus que se movían detrás de una ambiciosa exposición de las pinturas de Costa en la Sociedad de Bellas Artes de New Bond Street; este evento fue un éxito de crítica y público, y por un tiempo la reputación del pintor italiano fue segura. El año siguiente en Roma varios de los amigos ardientes admiradores de Costa se formaron en un grupo que sería conocido como la Escuela Etrusca. Aunque el término obtuvo sólo un uso corriente limitado, un estilo común de pintura, que dependía de la simplificación de las masas del paisaje y la reducción del color en los tonos expresivos a la caída de la luz, fue reconocido en los años 1880 como derivado del ejemplo de Costa.

A mediados de esa década hasta el fin de su vida Costa pasó mucho de su tiempo en Bocca d'Arno, donde en 1885 había comprado una casa para él. Aquí fue visitado por amigos pintores y patrocinadores de las artes, y hasta el final continuó haciendo pinturas hermosas y profundamente personales del paisaje costero.