Cucuel, Edward Alfred

Estadounidense

San Francisco, California, 1875 - Pasadena, California, 1954

Nacido como el hijo de un editor de periódico en San Francisco. Ya a la edad de 14 años asistió a la academia local de artes. Todavía adolescente fue empleado como ilustrador por el periódico 'El Examinador'. Cuando tenía 17 años Cucuel fue enviado a París,  entró en la Académie Julian y en la Académie Colarossi. Luego estudió con  Jean Léon Gérôme en la  Académie des Beaux Arts. En Paris comenzó también su carrera coronada de éxitos como corresponsal gráfico para varios importantes perióodicos internationales, como Le Figaro, L'llustration, The Illustrated London News y el Illustrierte Zeitung de Leipzig.

Edward Alfred Cucuel

En 1896 Cucuel volvió a Estados Unidos y se estableció en Nueva York. Después de medio año, cuando  trabajó de nuevo como ilustrador del periódico, Cucuel regresó a París para consagrarse al arte. En 1904 se decidió a hacer un viaje alrededor del mundo. Se dirigió de la exposición universal de St Luis a las islas Hawai y Japón. Esta tierra fue para él la más colorida de todas las que jamás había visto y la recorrió casi un año a pie. Desde Japón viajó a China y Ceilán. Luego de recorrer los puertos indios, el mar Rojo y el Mediterráneo, volvió a París. Pasó dos años allí, y entonces viajó a través de Francia e Italia para estudiar a los viejos maestros. En Alemania, fue a Berlín, donde trabajó principalmente como ilustrador.

En 1907 Cucuel se trasladó a Munich, ciudad que se volvería su residencia durante mucho tiempo. Allí se unió al grupo de artistas 'Scholle' que estaba dominado por la excelente figura artística de Leo Putz. Aquí comenzó el tiempo maravilloso de los "años Hartmannsberger”para los dos. Leo Putz y Edward Cucuel pintaron y vivieron juntos cuatro veranos completos en el castillo Hartmannsberg, ubicado cerca de Chiemsee. En una isla cercana que era accesible solamente para ellos, pasaban los días en creación infatigable y tenían a sus modelos en constante actividad. Establecían verdaderos concursos y creaban en la excitación mutua entre caballete y caballete obras incomparables. Al pequeño círculo de artistas que se había reunido alrededor de ellos pertenecían también las pintoras Frieda Blell y Lotte de Marcard, las esposas más tardías de Leo Putz y Edward Cucuel respectivamente, que siempre se descubren como modelos en los cuadros. Así no es sorprendente que particularmente los trabajos de este tiempo contengan los mismos motivos.

Además Cucuel tomó parte en las exhibiciones de la Secesión en Munich. En 1912 el artista exhibió algunos de sus trabajos con éxito en París. Sus pinturas se parecen a los Impresionistas franceses en cuanto a los colores y temas. Sus motivos favoritos son retratos de mujeres y desnudos en interiores luminosos, representaciones en Plein-air con escenas sociales y los encantadores paisajes bávaros.

De 1914 a 1918 Cucuel vivió en Holzhausen en el Ammersee y después puso estudios en Munich y Starnberg. Desde 1928 pasó allí sus veranos y viviendo regularmente en Nueva York durante el invierno hasta 1934. París era el amor secreto de Cucuel. Durante toda su vida mantuvo allí un estudio. Francia lo honraba como miembro de la Societé National des Beaux Arts parisina.

Debido al principio de la Segunda Guerra Mundial Cucuel dejó finalmente Alemania en 1939. Se estableció en el pueblo Californiano de Pasadena, donde llevó una vida apartada hasta su muerte. Su trabajo está representado en el Carnegie Institute en Pittsburg; el Art Institute, Chicago; el Detroit Mueum of Arts; el Museo de Toledo, el Rochester Museum en Toronto; la National Academy, New York y otras colecciones importantes.