Dărăscu, Nicolae

Rumano

Giurgiu, 18 de febrero de 1883 - Bucarest, 14 de agosto de 1959

Entre 1902 y 1906 estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Bucarest,  en la clase de George Demetrescu Mirea. Después de graduarse, debido a su admiración por las obras de Nicolae Grigorescu y Ştefan Luchian, obtiene una beca para estudiar en París (1906). Primero estudia con Jean Paul Laurens en la Academia Julien y un año más tarde (1907) con Luc Olivier Merson en la Academia de Bellas Artes. Su fascinación por la obra de Cézanne lo lleva a viajar por el sur de Francia (Toulon y St. Tropez en 1908), Venecia (1909), pero también por su país (Vlaici, condado Olt, 1913, y a Dobruja del Sur, Balchik, 1919).

Autorretrato de Nicolae Dărăscu

El contacto con artistas de otras áreas culturales de Europa, que incluía viajar y visitar los grandes museos le abrió nuevos horizontes, y lo llevó a un lenguaje pictórico que se mantiene en contacto con la realidad y las tradiciones del arte rumano. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Dărăscu rara vez pintó interiores o naturalezas muertas. En cambio viajó extensamente, en busca de los paisajes que le recordaban su juventud, por ejemplo, en el delta del Danubio y la costa del Mar Negro, pintó paisajes a la manera Impresionista.

En 1910 expone un autorretrato en la Sociedad Francesa de Artistas de París. Poco después de regresar a Rumania, en 1911, tuvo una exposición individual en diciembre de las obras pintadas en Francia, y Francia ejercería una continua fascinación en él hasta la Segunda Guerra Mundial. Se sintió atraído por igual hacia Venecia, visitándola en numerosas ocasiones para obtener inspiración de las antiguas murallas, los efectos de la luz sobre el agua, y las explosiones cromáticas de las velas de colores de los barcos, todo lo cual lo representa con un afecto exuberante (por ejemplo, “Barcos en Venecia”, 1926-27)..

Retrato de Nicolae Dărăscu por el escultor rumano Cionstantin Brancusi

Leyó el libro de Paul Signac "De Delacroix al Neo-impresionismo” y trató de conocer al autor, incursionando en el puntillismo. Estudió los textos de las leyes de la óptica de Chervreul y Helmholz que rigen las relaciones entre los colores, cuyo efecto es visible en sus obras en exposiciones de 1913.

Con el tiempo, sin embargo lo atrae más fuertemente la expresividad de la factura de Henri Matisse, jugando ahora con la yuxtaposición de los colores primarios. En este período parece estar obsesionado con el misterio de Venecia ("Palacio Veneciano"), las colinas de Balchik y la poesía de los bulevares de Bucarest ("Calle Victoria bajo la lluvia"). Hacia el final de la vida llega a una posesión racional de los medios de expresión, como lo demuestran las grandes composiciones con desnudos femeninos y paisajes ("Cementerio turco", "Paisaje Argeseano").

Nicholas Dărăscu tiene el mérito de haber hecho surgir una escuela nacional de pintura y de haber creado un clima cultural en ese tiempo abierto a nuevas ideas. En 1917, junto con los pintores Camille Ressu, Dimitrescu Stephen, Iosif Iser y los escultores Demetrio Paciurea, Medrea Cornel y otros artistas ponen las bases de la Asociación "Arte rumano".

Durante la Segunda Guerra Mundial su casa y estudio fueron destruidos, y volvió su concentración a un área de colinas que lo inspiraron a pintar horizontes amplios, con mucho color pero sin la exuberancia de su trabajo anterior (por ejemplo, “Puente sobre el Argesh”, 1948-53).
Su exposición individual más importante se celebró en 1936, en la sala Dalles donde expone 85 telas. Entre sus obras destacan las pinturas de referencia "Vista de Arges" o conjunto de imágenes en el Delta.

De 1936 a 1950 fue profesor en la Academia de Bellas Artes de Bucarest. Su pintura pone de manifiesto el desprecio contemporáneo por los detalles del  objeto para jugar con las formas de color. Sus paisajes se caracterizan por la visión de escala ("Calle Victoria bajo la lluvia", "Palacio veneciano", vistas del Delta).