Degas, Hilaire Germain Edgar

Francés

París, 19 de julio de 1834 - †París, 27 de septiembre de 1917 

Hilaire Germain Edgar De Gas (fue más tarde que comenzó a firmar sus trabajos “Degas”) nació en París, el mayor de tres niños y dos niñas nacidos de un próspero banquero de familia Napolitana y su esposa Créole Musson, que provenía de una familia de rancia tradición de Nueva Orleans en Estados Unidos. Se le bautizó con los nombres de sus abuelos -Hilaire Degas, un banquero de Nápoles, y Germain Musson, un comerciante de Nueva Orleans- dos hombres de  poderosas personalidades que tuvieron mucha influencia sobre él cuando niño. Sin embargo su madre murió cuando él tenía sólo 13 años.

Retrato de Degas

Fue educado en el lycée Louis-le-Grand, una famosa escuela para la elite, donde recibió una educación clásica y también conoció a sus amigos por muchos años Henri Rouart, Paul Valpinçon y Ludovic Halévy. Desde pequeño su padre lo puso en contacto con el arte.

En 1845 inicia su bachillerato en el Liceo Louis-le-Grand y lo culmina en 1853, matriculándose en la facultad de derecho, aunque prefería pasar su tiempo en el taller de impresión del Louvre, donde había hecho algunas copias de grabados, y también  visitando los estudios de pintura de Félix Barrias y Louis Lamothe. En 1855 entró en la École des Beaux-Arts y comenzó a estudiar oficialmente con Lamothe, antiguo alumno de Ingres. En verdad, por mediación de sus amigos de la familia Valpinçon que poseían la famosa pintura de Ingres “Grande Baigneuse”, logró conocer a Ingres, un hombre que, aunque para entonces pasado de moda entre los artistas contemporáneos, llegó a tener una influencia perdurable sobre él. A trevés de toda su vida Degas debería recordar cómo Ingres lo exhortó a "seguir las líneas". Pero esto no le impidió también ser influenciado casii tanto por su último gran rival Delacroix, creándolo la ambición de combinar las calidades expresivas de Ingres con el color de Delacroix.

Edgar Degas en 1895

No necesitando estudiar ni competir para el Prix de Roma (una beca estatal que permitía a los artistas jóvenes más talentosos ampliar sus estudios en Italia), en 1856 salió para Italia, visitando primero a su familia en Nápoles y Capodimonte.

En octubre de 1857 visitó Roma donde se reunió con Gustave Moreau, una figura ya influyente, ocho años mayor que él. Se hicieron amigos cercanos y visitaron Florencia juntos entre junio y agosto de 1858. Este viaje será muy importante para su formación, ya que conocerá la pintura veneciana y florentina de Massaccio y Piero Della Francesca.Volviendo a París en 1859, estableció el estudio en la rue Laval, en el barrio donde nació, y comenzó la pintura de varias ambiciosas telas históricas, de las cuales “Sémiramis Construisant Babylone”, h.1860-2) fue especialmente bien recibida.

Degas era un gran amante de la ópera y este trabajo fue inspirado por "Semíramis" de Rossini, que era representada en aquel tiempo en París. 

Con tales trabajos intentó mostrar una mirada fresca en la pintura histórica, que él consideró haber sido asfixiada y estereotipada por los favoritos de Salón, como Bouguereau, Cabanel y Gérôme. Esta ambición lo distanció de la mayor parte de sus contemporáneos que eran más modernistas y lo alinearon con Puvis de Chavannes y Moreau quien era considerado por muchos como excéntrico y reaccionario.     Otra ahora famosa pintura de este período es su “Petites Spartiales Provoquant des Garçons”.

Desde 1865 a 1870 Degas expuso cada año en el Salón parisiense. También se hizo amigo de Berthe Morisot y Edouard Manet y, en el verano de 1869, se reunió con Manet en Boulogne y Saint-Valéry-en-Caux donde pintaron algunos paisajes. En verdad, de todos los artistas de su tiempo, fue sin duda Manet con quien tendría la mayor afinidad. Ambos eran más viejos que la mayor parte del círculo Impresionista y ambos provenían de familias prósperas de modo que, salvo encuentros en los cafés frecuentados por la vanguardia, como el Guerbois y el Nouvelle-Athènes, ellos también solían encontrarse socialmente dentro de sus círculos familiares. Manet era sólo un año mayor que Degas, sin embargo su estilo floreció antes y él ya pintaba escenas de la vida diaria varios años antes que éste. Sin embargo la influencia de Degas está también presente en varios de los trabajos posteriores de Manet.

Degas también asimiló otras dos influencias principales en su estilo maduro –Arte inglés y grabados japoneses-. En la exposición Universal de 1867 hubo muestras del Arte del otro lado del Canal  y su típico empleo de un estilo narrativo y la pintura de conflictos psicológicos entre hombres y mujeres debieron influir en muchos artistas franceses de la época. Probablemente también se mantuvo actualizado sobre la escena inglesa por sus amigos James McNeill Whistler y James Tissot, quiense había desterrado voluntariamente en Inglaterra luiego de haber participado en los acontecimientos de la Comuna parisiense.

Después de que Japón se abrió al comercio internacional en 1853, una amplia gama de objetos japoneses apareció y marcó su presencia en el Oeste, pero lo que  influyó en casi todos los artistas franceses de vanguardia (con la excepción notable de Cézanne) durante el siguiente medio siglo fueron los grabados en madera.

La influencia japonesa en sus trabajos comienza a aparecer mas o menos en 1850; sin embargo no fue sino hasta los años 1870 que Degas se puso más atrevido en su empleo de técnicas gráficas japonesas como la asimetría, el punto de vista elevado, el espacio comprimido, las alarmantes yuxtaposiciones de planos cercanos y lejanos, figuras truncadas en el borde de la tela o parcialmente ocultas detrás de detalles arquitectónicos.

 
Hilaire Germain Edgar Degas

Su estudio de los grabados japoneses le llevó a experimentar con ángulos de enfoque inusitados y composiciones asimétricas. Sus obras suelen presentar los bordes cortados, como en “Los bebedores de absenta” (1876, Museo de Orsay, París), “Ensayo de ballet” (1876, Museo y Galería de Arte de Glasgow) o en “Mujer con crisantemos” (1865, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York). Los trágicos acontecimientos de la guerra franco prusiana y la Comuna parisiense de los años 1870-71, junto con una muy larga permanencia en Louisiana visitando a su familia desde octubre de 1872 hasta marzo de 1873, marcan tanto una interrupción como un punto decisivo en su carrera.

Retrato de Edgar Degas por Michel Manzi - Grabado - 1886
 

Al comienzo de la guerra se unió a la guardia nacional junto con su amigo Manet y muchos otros artistas, bajo el mando de su amigo Rouart; sin embargo el extremo frío durante el sitio de París afectó su salud y al comienzo de la Comuna parisiense fue a descansar en el Orne con sus amigos de la familia Valpinçon. En 1872 sin embargo expuso con la Sociedad de Artistas franceses en una exposición en Londres organizado por el distribuidor Durand-Ruel, pero luego en octubre salió para una permanencia de cinco meses con sus hermanos en New Orleans.

De vuelta en Francia en 1873, encontró un país muy diferente del que había dejado y la burguesía conservadora ahora con el control del gobierno y las instituciones artísticas, de modo que Monet propuso una exposición de un grupo de artistas independientes, un grupo de ruptura con el Salón parisiense controlado por el estado, Degas y la mayor parte de sus amigos, a excepción de Manet, Tissot y Legros, se unieron con ardor. La primera muestra Impresionista tuvo lugar el 19 de abril de 1874 en el estudio fotográfico de Nadar en la Rue de l'Opéra. Las segunda y tercera exposiciones anuales fueron posteriormente organizadas por Durand-Ruel en su galería de la Rue le Peletier.

Fue durante los años 1870 que Degas adquirió su duradera reputación como "pintor de bailarinas". Los motivos de su interés en el baile eran numerosos y diversos, pero seguramente derivan de su entusiasmo de toda la vida por la música y la ópera. Entre su círculo de amigos se podrían contar los compositores Emmanuel Chabrier y Ernest Reyer. El interior de la sala de ópera tenía también mucha atracción visual -la posibilidad de vistas insólitas en la zona de balcones o el foso de la orquesta, contrastes entre la luz y la oscuridad, la ilusión y la realidad, la belleza y la banalidad. Degas parecía estar tan interesado en los efectos de la luz artificial como los otros entre el grupo Impresionista estuvieron interesados en los efectos de la luz natural. En su afán por capturar el movimiento en una obra de arte, acudía a diario y permanecía horas observando los ensayos de las bailarinas, incluso, contrató algunas para que le sirvieran de modelo mientras pintaba.

Después del tema del baile fue en el hipódromo donde dibujó la mayor parte de su atención y un inventario de su trabajo revela que a este tema dedicó no menos de 45 pinturas, 20 pasteles, aproximadamente 250 bosquejos y 17 esculturas. Los hipódromos eran un fenómeno relativamente nuevo en Francia, que había sido introducido allí desde Inglaterra en el siglo XIX.

El estadio Longchamp abrió en 1857 como parte de los proyectos del Barón Haussmann para la ciudad, y fue este hecho el que inspiró a Degas, Manet y, más tarde a Toulouse-Lautrec. De todo el círculo Impresionista es significativo que el hipódromo como un tema inspiró sólo a Manet y Degas. Otros tres temas sin embargo inspiraron realmente a Degas para producir una serie de cuadros hacia el final de los años 1870 y durante la década siguiente -el café-concert, mujeres de lavandería y modistas- cada uno de los cuales le permitió complacer su evidente interés en la vida de la clase obrera parisina. En diciembre de 1873 Degas visitó a su padre seriamente enfermo en Italia y éste murió en Nápoles en febrero siguiente, dejando los negocios bancarios de la familia en severa dificultad financiera.

Desde mediados de los años 1870 Degas comenzó a trabajar cada vez más con pastel, una técnica desarrollada, algo irónicamente, por una artista femenina veneciana, Rosalba Carriera, a comienzos del siglo XVIII, haciéndose popular entre muchos artistas de la época, incluyendo a Maurice Quentin de La Tour, Liotard y Chardin. Pero debía perder pronto su popularidad hasta el tiempo de Degas.

Degas declaró que el pastel era más conveniente para sus estudios delicados, aparte de que también tenían varias otras ventajas para él - era mucho más rápido para trabajar que con el óleo eran la principal ayuda en sus trabajos experimentales.

Incursionó también en la monotipia o los medios de secado rápido como guache y témpera que, siendo opacos, podía aplicar varias capas de color y rehacer sus motivos tantas veces como fuera necesario. Además de barras de lápiz de pastel tradicionales también usó el pastel pulverizado que, mezclado con el agua, podía ser aplicado con un cepillo. El deseo de experimentar con técnicas nuevas también es encontrado en los aguafuertes de Degas y las litografías que cuentan más de 60. A fines de los años 1870 y en los años 80 colaboró con Camille Pissarro y María Cassatt en varios experimentos en el campo del diseño gráfico, en particular en la producción de monotipias que usaban nuevas y diversas técnicas.

 
Fotografía de Edgar Degas

En los años 1890 Degas siguió trabajando con sus temas favoritos de bailarinas, bañistas y jockeys. Pero además de estos también se interesó otra vez en el campo. Su primera exposición personal, que tuvo lugar en la galería Durand-Ruel en 1892, consistió en una serie extraordinaria de monotipias semi-abstractas con colores realzados que representan paisajes misteriosos. En esta época ya comenzaba a manifestarse el deterioro de su vista.

Pero esto no interrumpió su trabajo y sus imágenes después de 1900 Parecen estar poseídas de un poder creciente, como si su vista que se deterioraba  sirviera sólo para aumentar sus otros sentidos. En el dominio de la escultura, como en el de la impresión, Degas permaneció como “un aficionado inspirado” con poca preocupación por las técnicas establecidas “de los profesionales”. Sus improvisaciones y atrevidos experimentos a menudo resultaban una asombrosa originalidad. En su escultura, al igual que en su pintura, intentó atrapar la acción del momento. Trabajó con moldes de cera o terracota y que en vida no fundió ninguna escultura en bronce. No obstante, en sus últimos años deseó hacerlo e, inclusive, llegó a convenios con reconocidos fundidores de su país. Sin embargo, sus obras no se realizaron hasta después de su muerte. Renoir debía considerarlo, aun más que a Rodin, el mayor escultor de la época.

Se vio forzado a recurrir a los colores brillantes y a los gestos de gran expresividad, prescindiendo de la línea precisa. No gozó de gran reputación entre sus contemporáneos y su auténtica dimensión artística no habría de valorarse hasta después de su muerte.

Degas siguió luchando contra su ceguera y trabajando hasta más o menos 1912 cuando, por consejo de su amiga Suzanne Valadon, se vio obligado a marcharse de su apartamento en Rue Victor-Massé donde  había vivido durante el cuarto de siglo pasado y mudarse a una dirección más conveniente en 6, Boulevard de Clichy. Pero este cambio mostró ser una prueba dolorosa de la que nunca se recuperó totalmente y, a pesar del enorme éxito internacional y los altos precios  alcanzados por sus trabajos desde 1900 en adelante, se volvió triste e indiferente a la gloria. Murió durante la primera guerra mundial, pasando este hecho casi inadvertido por el mundo, aunque quizá un final apropiado para el hombre que había dicho una vez: "me gustaría ser famoso, pero desconocido". Fue enterrado en el cementerio de Montmartre.

La carrera de Edgar Degas fue larga -aproximadamente 60 años de los 83 que vivió- y su estilo, a diferencia de los de artistas más famosos que trabajaron hasta su vejez, nunca dejó de desarrollarse, siempre buscando nuevos medios de expresión y técnica. Aparte de Degas, posiblemente sólo Tiziano y Picasso fueron capaces de mantener de un  modo análogo el alto nivel de creatividad.