Dufy, Raoul

Francés.......................................................................................................................Neo Impresionista

Le Havre, 3 de junio de 1877  - †Forcalquier, 23 de marzo de 1953 

Nacido en Le Havre el 3 de junio de 1877, fue el hijo mayor de una modesta familia de nueve hijos. Su padre, contador, era al mismo tiempo organista y director de coro, y transmitió a sus hijos el amor por la música, especialmente a Léon, a Gaston y, por supuesto, a Raoul y a otro de sus hermanos, Jean, que llegó a ser igualmente pintor. Raoul pronto mostró algún raro talento para el dibujo. Forzado a ganarse la vida a los 14 años, interrumpió sus estudios para trabajar en una firma de importación de café en el puerto de su ciudad natal y también asistió a cursos nocturnos en la Escuela de Bellas Artes, con Charles Lhuillier.

Retrato de Dufy

Allí conoce a Othon Friesz, que llegó a ser uno de sus mejores amigos. Después de su servicio militar, merced a una beca que le concedió la ciudad de Le Havre, fue a París, donde vivió con Othon Friesz, compartiendo su taller en Montmartre. Allí estudió bajo Léon Bonnat, pero encontró la pintura académica bastante aburrida y prefirió en cambio los trabajos de Van Gogh, Gauguin y algunos pintores Impresionistas. El Impresionismo representó en su opinión una solución ideal a lo que él deseó producir al principio de su carrera. De ahí en adelante, Dufy se empeñó en una especie de búsqueda permanente. El Impresionismo fue simplemente un paso entre 1900 y 1904. Luego Dufy cayó bajo la influencia del Fauvismo después de quedar hipnotizado por la pintura de Matisse “Luxe, Calme et Volupté”, en 1905. De todos modos él sólo se adhirió al movimiento Fauve durante tres años hasta 1909, después de descubrir que debía instilar más austeridad y sobriedad en sus trabajos.

El cubismo fue al parecer una nueva solución, pero estaba en oposición con sus verdaderos intereses. Ello sin embargo le permitió descubrir a Cézanne y después de un viaje a Munich su verdadera personalidad comenzó a florecer, aunque el público no fuera inmediatamente receptivo a sus trabajos.

Dufy quiso producir lo que le gustaba y aceptó la oferta del diseñador de modas Paul Poiret para hacer diseños de telas. Eventualmente a ello se debe el éxito de los vestidos de Poiret llevados por las mujeres elegantes de su tiempo. Dufy fue entonces muy solicitado y aceptó una oferta de trabajar para la firma textil de Lyon Bianchini-Ferrier. Sin embargo no dejó de pintar y produjo muchos trabajos interesantes entre 1918 y 1940, año en que este amante de la música comenzó a pintar una serie de orquestas filarmónicas y de cámara. Dufy permaneció fiel a muchos temas: hipódromos, regatas, su estudio azul, desnudos, escenas de playa, durante su carrera que prolonga la idea original de series de Monet. Él también pintó barcos de carga negros en una tentativa de crear la luz con el color negro.

Murió en Forcalquier a los 75 años y fue enterrado en el cementerio de Cimiez, en Niza. Tres meses después el Musée National d’Art Moderne de Paris le dedica su primera gran retrospectiva. Raoul Dufy dejó su marca en el siglo XX pues ayudó a crear una sensibilidad visual y una percepción modernas, un modo de ver las cosas después de la primera guerra mundial, que fue diferente del modo en que ellas fueron vistas antes alguna vez.