Figlinesi, Costanzo Waldemaro

Italiano.............................................................................................Post Impresionista

Florencia, Toscana, 1912  - Pélissanne, Bouches-du-Rhône, Provence-Alpes-Côte d'Azur, Francia, 21 de agosto de 1991

Pasó la infancia en Florencia y Gioiella, un pueblo en Umbria y en su adolescencia descubrió su pasión por el dibujo a los 17 años. En 1929, después de estudiar en el Liceo Clasico, ingresó a la Escuela Florentina de Pintura.

En 1931 fue galardonado con el premio del Ministerio de Educación Pública (Gentile Ministerio) por una naturaleza muerta. En 1933 partió a cumplir el servicio militar y abandonó la escuela que completó en 1937. Ese mismo año expuso por primera vez en la Galería "Cavalensi y Botti" en Florencia.

Autorretrato de Costanzo Waldemaro Figlinesi

Durante la Segunda Guerra mundial, se encuentra en el campo de aviación de Salon-de-Provence en el ejército italiano. Después del armisticio de 1943, es hecho prisionero por los alemanes bajo cuyas órdenes se niega a servir, pero su estatus de pintor le confiere una libertad total. En el castillo de Rambouillet hará retratos de los generales alemanes Rommel y Heinckel y, mientras estaba prisionero, se le concede un permiso especial para viajar a Italia con la promesa de volver a Francia. Se mantiene fiel a su palabra, pero un poco más tarde huyó y se ocultó hasta la Liberación.

Se estableció en Salon, Francia, y en el pequeño pueblo de Pélissanne descubrió una tierra que lo entusiasmó y que le recuerda a Gioiella. A pesar de la confusión de la guerra, Provenza le abre nuevos horizontes y significa el comienzo de una nueva carrera que le permite enriquecer su paleta y profundizar en su desarrollo personal y artístico. Aquí se encuentra con los grandes Impresionistas franceses que admiraba y amaba desde siempre, como Cézanne, Van Gogh, Renoir y Manet.

Diploma otorgado a Costanzo Figlinesi por el Ministaeio de Educación italiano en 1948

En 1947 se estableció en Marsella y su primera exposición tuvo lugar en la "Galerie Blanc" en el Grand Hôtel Mairie d’Arles. Inesperadamente se trasladó a París, donde permaneció tres años, llevando una vida bohemia difícil. Durmió bajo los puentes del Sena, no tenía casi nada que comer, pero  no renunió a la pintura, usando mostaza y salsa de tomate en lugar de los colores que no podía comprar . Desanimado, sin dinero y con mucha experiencia, regresó a Provenza, donde un querido amigo, Messier Arnaud, jefe de la primera división de la prefectura de Marsella y toda su familia lo ayudan y alientan. Luego fue a Cannes, donde obtendrá un gran éxito en la Galería Cézanne.

Dotado de un carácter independiente, no le gustaba plegarse a la voluntad absurda del mercado. No le gusta el compromiso: es un espíritu libre. En 1967 abandona Marsella para establecerse en Pélissanne; allí expone un centenar de obras en el Salón del Ayuntamiento, donde se muestra la evolución de veinte años de trabajo en la Provenza. Regresó a Florencia, donde después de muchos años de ausencia y de olvido su ciudad se apresta a una verdadera consagración de su arte en la galería Spinetti. Sus obras se encuentran en Italia, Inglaterra, Holanda, Francia, Estados Unidos (Nueva York, Boston, etc).

Poco a poco se liberó del clasicismo que impregnaba sus primeras pinturas y encuentra en la ejecución una libertad que lo acerca a los pintores modernos. Su sensibilidad y la emoción no se presentan en forma desordenada en sus composiciones. Disciplina sus impulsos con el arte gráfico, aprendido en la Escuela de Bellas Artes de Florencia y que utiliza para describir el objeto, respetando la claridad de la forma.

En 1987, en Marsella, expone su cincuentenario de vida en Provence. Los periódicos del Salon hablan con gusto del Maestro Costanzo Waldemaro Figlinesi, que durante muchos años había colocado su caballete bajo el brillante cielo de Provenza, que le recordaba a su Toscana natal. Figlinesi es de hecho hijo de la antiga Etruria, donde nacieron tantos grandes pintores y artistas famosos en el mundo entrero. Y también, en un principio fue su talento el que inspiró su obra, aunque asistió a la Escuela de Bellas Artes de Florencia. Pintor moderno, liberado de las restricciones y reglas fijas, siguió siendo un pintor figurativo. El trabajo de Figlinesi es fino, delicado, sutil y colorido. Diluía muy poco sus colores, destacando su fuerza y pureza.