Gaughin, Paul

Francés............................................................................................................Neo Impresionista

París, 7 de junio de 1848 - †Atuana, Dominica (Islas Marquesas), 9 de mayo de 1903

Nació en el seno de una familia de clase media; su madre era Aline-Marie Chagal, hija de la activista política Flora Tristán (1803-44) y del grabador André Chagal. Los padres de Gauguin decidieron emigrar al Perú en 1851, abandonando la Francia de Luis Napoleón: su padre, Clovis Gauguin, periodista liberal, murió en el viaje.

En Perú, los parientes de la madre, ricos e influyentes, proporcionaron un paraíso tropical al pequeño Paul, que lo añoraría toda su vida. Tenía seis años cuando su madre volvió con él a Francia. Gauguin abandonó el colegio a los diecisiete años; fue marino mercante de 1865 a 1867, y sirvió a la marina francesa de 1868 a 1871.

Paul Gaughin

Al morir su madre (a los cuarenta y un años) en 1868, un rico banquero, Gustave Arosa, se convirtió en su protector legal. Gracias a él, Gauguin entró en una oficina de agentes de Bolsa en 1871. Dos años después se casó con Mette-Sophie Gad, una institutriz danesa a la que conoció a través de Arosa; gracias a su trabajo logró disfrutar de una confortable vida burguesa con su mujer y sus cinco hijos. En 1874 nació el primero y ese mismo año, después de conocer al pintor Camille Pissarro y ver la primera exposición de los Impresionistas, se hizo coleccionista y pintor aficionado; en el mundo de la pintura también lo introdujo Arosa, quien le impulsó a asistir a clases noctumas.
Expuso en el Salón de 1876. En 1879 expuso con los Impresionistas y contribuyó regularmente en las últimas cuatro exposiciones del grupo, realizadas entre 1880 y 1886.

El gozar de una posición económica moderadamente desahogada, empezó a coleccionar cuadros de Manet, Monet, Renoir y Degas, comprando una o dos obras de cada uno. Pero sus pintores favoritos eran Cézanne y Pissarro. Las primeras pinturas de Gauguin presentan fuertes influencias de estos dos pintores y de Degas. En 1883, debido a la quiebra de la Bolsa, dejó su trabajo para dedicarse exclusivamente a la pintura.

A comienzos de 1884 se trasladó a Ruán, donde vivía Pizarro, y de aquí pasó a Copenhague; pero no consiguió encontrar clientes en estas dos ciudades y, humillado por sus parientes daneses, regresó a París en 1885. Alejado de su familia y ahogado por la miseria y las deudas, enfermo y nostálgico del paraíso tropical de su infancia, a partir de 1886 Gauguin vivió entre la esperanza y la desesperación.

Paul Gaughin

Entre 1886 y 1891 estuvo en Pont Aven y Le Pouldu (Bretaña), con paréntesis en Panamá y Martinica en 1887, dos meses pasados con Van Gogh en Arles (octubre- diciembre de 1888) y frecuentes estancias en París.

Sus obras bretonas siguen reflejando las lecciones aprendidas de Pissarro y Cézanne. Pero su naturaleza infatigable y curiosa le llevó a buscar nuevos medios de expresión pictórica. Durante estos años se entusiasmó con los grabados japoneses y el arte de Java e Indonesia que vio en la Feria Mundial de París de 1889.

Su arte se refrescó al entrar en contacto con los poetas simbolistas Mallarmé, Morice y Moréas, y tomó impulsos simbolistas y religiosos de dos jóvenes amigos, Bemard y Aurier.

Dos holandeses le ayudaron financieramente, el marchante Theo van Gogh y el artista Meyer de Haan. Sin embargo vivió principalmente en la Bretaña, donde era el centro de un pequeño grupo de pintores experimentales conocidos como la escuela de Pont-Aven. Bajo la influencia del pintor Émile Bernard, se alejó del Impresionismo y adoptó un estilo menos naturalista, al que denominó sintetismo. Halló inspiración en el arte indígena, en los vitrales medievales y en los grabados japoneses; estos últimos los conoció a través de Vincent van Gogh en 1888, durante los dos meses que vivieron juntos en Arles, en el sur de Francia. Tras el altercado en el que Van Gogh intentó matarle, abandonó la ciudad. Su nuevo estilo, marcado por la absorción de influencias del arte primitivo bretón, se caracterizó por la utilización de amplias zonas planas de colores encendidos, como en el “Cristo amarillo” (1889, Galería Albright-Knox, Buffalo, Estado de Nueva York, Estados Unidos). Durante el verano de 1889 Paul Gaughin y su entorno organizaron una exposición de pintores Impresionistas en los altos del Café des Arts, de París, de propiedad de Monsieur Volpini, que prestó gustosamente su establecimiento. En ella, que se conoce como Exposición Volpini, participaron:

Poster de la Exposición de pintura de los grupos Impresionista y Sintetista en el Café des Arts en 1889
  • Paul Gauguin - 17 obras, entre ellas 11 zincografías 
  • Charles Laval - 10 obras
  • Léon Fauché - 5 obras
  • Émile Schuffenecker - 20 obras
  • Louis Anquetin - 7 obras
  • George-Daniel de Monfreid - 3 obras (bajo el nombre de Georges Daniel)
  • Émile Bernard - 23 obras
  • Louis Roy - 7 obras
  • Ludovic Nemo (seudónimo de Émile Bernard)  - 2 obras

En 1891, arruinado y endeudado, se embarcó hacia Tahití escapando de la civilización europea, una sociedad "gobernada por el oro", y de todo lo que es artificial y convencional. A excepción de una visita a Francia entre 1893 y 1895, permaneció el resto de su vida en las Antillas, primero en Tahití y después en las islas Marquesas. Las características esenciales de su pintura experimentaron pocos cambios; mantuvo la expresividad cromática, el rechazo a la perspectiva y la utilización de formas amplias y planas. Sin embargo, influido por el ambiente tropical y la cultura polinesia, su obra fue cobrando fuerza expresiva a medida que el tema se fue haciendo más característico, la escala de sus cuadros mayor y sus composiciones más simples. Su temática abarcó desde escenas de la vida cotidiana, como “Tahitianas” o “En la playa” (1891, Museo de Orsay, París, Francia), hasta inquietantes escenas de supersticiosa aprensión, como "El espíritu de los muertos observa" (1892, Galería de Arte Albright-Knox). Una modesta pensión que le enviaba un marchante de arte de París le mantuvo hasta su muerte, en el pueblo de Atuana, isla de Dominica (islas Marquesas).

Sus experimentaciones atrevidas con el color constituyen el antecedente directo del fauvismo. La fuerza de sus formas pictóricas influyó en el pintor noruego Edvard Munch y en la posterior escuela Expresionista. Gauguin fue también escultor, ceramista y grabador.

Nunca fue un artista prolífico: en total, su obra está compuesta por poco más de 600 cuadros y pasteles. Tampoco su evolución fue lineal: de repente podía avanzar por un terreno estilístico aún inexplorado para retirarse en cualquier momento. Sus paisajes, naturalezas muertas y retratos no tienen un simbolismo deliberado. Su utilización del color es, a menudo, arbitraria; su línea, simplificada y abrupta. Palabras como «sintetismo» y «cloissonisme» describen su arte en esta época: más tarde sería Post Impresionista.

Comparte con los Impresionistas el gusto por los colores puros pero muy pronto desarrolla su propio estilo.

 
Paul Gaughin pintando

Enmarca las formas en contornos oscuros; en vez de pinceladas pequeñas, usa amplias manchas de colores sorprendentes: rojos con anaranjados, azules con verdes... descarta el volumen y la perspectiva. Las escenas que pinta sugieren simbolismo, mas éste queda bastante hermético.

Entre los cuadros importantes de su período en Bretaña cabe citar "Visión tras el sermón" o "Jacob luchando con el ángel", "Cristo amarillo", "Cristo en el huerto de los Olivos" y "Pérdida de la virginidad". Gauguin y su amigo Meyer de Haan colaboraron en la decoración del gran comedor de un albergue bretón con un estilo vanguardista, no naturalista.

Las cerámicas de Gauguin y sus esculturas, especialmente el relieve en madera titulado "Enamórate y serás feliz" (1889; Museum of Fine Arts, Boston), son un ejemplo de su tendencia simbolista. A menudo teorizó sobre arte en cartas escritas a sus amigos, y en artículos y manuscritos ilustrados.

La búsqueda, por parte de Gauguin, de un paraíso tropical le llevó a organizar una subasta de sus obras en París, en 1891. En junio de ese mismo año se encontraba en Tahití, donde permaneció hasta el mes de agosto de 1893. No encontró allí un paraíso o un arte primitivo, ni tampoco unos cultos autóctonos. Por tanto, tuvo que crear sus propios mitos, su propia serie de alegorías, alternadas con paisajes, naturalezas muertas y retratos. Se llevó a Oceanía fotos de obras de arte griego, romano y egipcio, de cuadros de los pintores franceses del siglo XIX (Delacroix, Degas, Puvis de Chavannes) y de los relieves budistas del templo de Borobudur, en Java. Un estudio de la sociedad tahitiana publicado en 1837 constituyó la base de su manuscrito ilustrado, Antiguo Culto maorí. A partir de esta obra compuso el relato semi autobiográfico y semi imaginario de su primer viaje a Tahití, Noa Noa (Fragancia). Para ilustrarlo realizó varios grabados en madera que han sido fundamentales en la historia de dicha técnica. En noviembre de 1893 se expusieron en París las obras pintadas por Gauguin en Tahití, impresionando a los críticos por sus brillantes colores planos, sus exóticos temas, sus títulos esotéricos (a menudo en idioma tahitiano) y su simbolismo.

Hizo un recorrido de la isla acompañado por una mestiza que hablaba francés, Titi. Finalmente se instaló en Mataiea, a 45 kilómetros de Papeete. Titi pidió quedarse con él, pero Gaughin la encontraba demasiado "civilizada" para sus aspiraciones del primitivismo. En la costa oriental de la Isla conoció a una familia indígena que le ofreció como vahiné (mujer) a Teha´amana, una niña de trece años. La adolescente lo introdujo en las costumbres y creencias de su pueblo. La primera estada de Gaughin en Tahití tuvo momentos muy dramáticos. Enfermo, debió ser internado en el hospital de allí, pero lo abandonó por falta de dinero. Si bien trabajaba sin descanso, sus cuadros no encontraban comprador. Por último, Gauguin regresó a Bretaña en 1894; desgraciadamente se dislocó un tobillo, y luego -tras una nueva subasta de sus obra- volvió a Tahití (junio de 1895). Trabajó a un ritmo más lento durante su segunda estancia allí, pintando sólo 100 cuadros entre 1885 y 1903, frente a los 90 ejecutados entre 1891 y 1893. Al regresar quiso conseguir nuevamente a Teha´amana, pero esta, asustada de la eczema que volvía loco a Gaughin, lo abandonó.

A comienzos de 1896, Paul tomó como vahiné a Pahura, una joven de 14 años. Ahora sus cuadros tienen una organización espacial más complicada, aunque el color y la atmósfera suelen ser más sombríos que en obras anteriores. Por dimensiones y estilo parecen más bien murales. Las privaciones y las enfermedades siguieron minando la salud del artista. El año 1897 fue desastroso para él, culminando con la noticia de la muerte de su hija favorita, Aline, y la ruptura final con Mette. Totalmente desesperado, pintó su obra más grande, más ambiciosa y más filosófica: “¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿A dónde vamos?”. (Museo de Bellas Artes, Boston, Estados Unidos). Acabada la obra, cometió sin éxito u intento de suicidio. Pintó poco durante sus últimos años en Tahití (y nada en 1900). Pero en 1901 se traslado a las Islas Marquesas y, algo mas animado, pintó varios lienzos importantes en sus dos últimos años de vida. Siguió esculpiendo, y en enero de 1903 terminó una obra autobiográfica, Adelante y Atrás. Después de su muerte una gran exposición retrospectiva , celebrada con ocasión del Salón de Otoño de 1905, garantizó su influencia en el arte del siglo XX.