Guillaumin, Jean-Baptiste-Armand

Francés.............................................................................................Impresionista

París, 16 de febrero de 1841- †París, 26 de junio de 1927

Sus padres, originarios de Moulins, en Allier, después de haber residido en París regresaron a su ciudad natal, llevando con ellos al niño. Recibió su educación en Moulins, donde permaneció hasta la edad de 16 años. Luego fue enviado a casa de un tío en París, que lo empleó en una tienda de ropa interior que tenía. Pero el joven no tenía ningún gusto por el comercio. En lugar de esperar a los clientes detrás del mostrador, paseaba por el Bois de Boulogne, lo museos del Louvre y Luxemburgo. La vocación artística que surgía y se desarrollaba, lo puso en conflicto con su entorno y fue considerado un perezoso, destinado al fracaso.

Jean-Baptiste-Armand Guillaumin

En 1862, no pudiendo ya reconciliarse con su familia, la abandona y entra  como empleado en la Compañía ferroviaria de Orleans. Dibujaba en las tardes y los domingos, cuando tenía algo de tiempo libre. Estudió dibujo en la Escuela Comunal. donde se distinguió rápidamente y fue galardonado con una medalla de bronce. Se eleva en 1864 a un nivel superior. Va a trabajar en la Academia Suiza, en el muelle de los Orfebres. Aquí es donde conoció a Cézanne y a Pissarro. Se hace amigo especialmente con Cézanne. Pasaron algún tiempo juntos en Pontoise, y Cézanne quedó enormemente impresionado por una vista del Sena que Guillaumin pintó en 1871 (Museo de Bellas Artes, Boston).

En esta época los tres eran visitantes frecuentes de la casa Gachet en Auvers, donde Guillaumin ejecutó una serie de grabados al aguafuerte. Varios se presentaron, en 1876, en una publicación, “Paris à l’eau-forte”,  editada por Richard Lesclide. Cézanne, en momentos en que Armand Guillaumin se dedicaba al aguafuerte, quiso intentarlo siguiendo su ejemplo. Grabó tres placas. La más interesante ofrece un retrato de Guillaumin, sentado en el suelo, con los brazos cruzados, "Guillaumin au Pendu" (Guillaumin ahorcado, haciendo referencia al juego).  Cezanne también copió una pintura suya de “El Sena en Bercy” (1876-78; Kunsthalle, Hamburgo).

Guillaumin au Pendu, grabado al aguafuerte por Cèzanne -1873

Abandonó su trabajo en la Compañía de Orleans, decidido a dedicarse solamente a la pintura. Pintó persianas, tratando de vivir de su arte. No puede salir adelante y cae en la vergüenza, buscando un nuevo empleo. Entra así, a fines de 1868, en el servicio de Puentes y Carreteras de la Ciudad de París. Continuó, sin embargo, dedicado a sus estudios como artista y a pintar. Pero como está atado a caminos y puentes, y no puede ir a trabajar lejos, pintó vistas que le ofrecía París misma, en el muelle o en las afueras, en Charenton, en Clamart, a orillas del Bièvre. Así que cuando se unió a sus amigos Pissarro y Cézanne para participar, en 1874 y 1877, en las exposiciones de los Impresionistas, sus envíos contribuyeron con su parte al levantamiento de opinión que se produjo contra el grupo entero. A todo lo que mostraron los otros, capaz de excitar el desdén, añadió personalmente temas tomados en lugares en los que no se creía que alguien pudiera detenerse: los suburbios de París, la frontera mal habitada entre la ciudad y el campo. Degas y Monet en particular no se sintieron impresionados por sus trabajos, marcados por una pasión por el color que, hacia el final de su vida, lo acercó al Fauvismo.

Expone pinturas llamadas, “Lavoir à Billancourt”, “Rue à Clamart”, “Route de Clamart à Issy”. Desde entonces, las nociones estéticas se ampliaron. Se pensó que el artista tenía derecho a pasear sus ojos en todas partes del mundo visible, que era su sentimiento ante la naturaleza, que dependía del valor de la representación que se diera. Sitios que antes se consideraban el más vulgar de los suburbios, a lo largo de los muelles o en las murallas, con los pobres infelices que allí se encontraran fueron elegidos sistemáticamente por artistas famosos, como motivos de sus cuadros. Pero en la época en que Guillaumin los produjo, la sociedad no se había liberado aún de las viejas convenciones, la gente huía de estos aspectos del mundo exterior, considerados groseros y prosaicos. Guillaumin, con sus vistas tomadas en los muelles, en Clamart y en Billancourt, vino a añadir elementos repulsivos a lo que sus amigos aportaban y trajo una parte de desprecio general, que recogieron las exposiciones de 1874 y 1877, debido a él.

Se abstiene de la exposición Impresionista de 1876, pero participó en todas las otras en 1880, 1881, 1882, hasta la última en 1886. Al igual que en 1874 y 1877, los muelles de París y los suburbios le proporcionaron sus temas. Sin embargo amplió su círculo, y muestra vistas tomadas en el campo abierto. Presentó en la exposición de 1886 una serie de paisajes pintados en Damiette, cerca de Orsay. Abordó también la prestación de la figura humana en actividades al aire libre, y, si sus primeras obras fueron de un tono un poco oscuro, las que producirá en adelante serían de una gran variedad y de una gran explosión de paleta.

Seguirá estando por muchos años al servicio de Ponts et Chaussées de la ciudad de París, pintando en el tiempo libre y en las vacaciones. Estaba casado, tenía hijos, no podía moverse de su puesto de trabajo. El experimento intentado de vivir exclusivamente de su pintura había fracasado y la dificultad que encontró siempre para vender sus pinturas, incluso a los precios más bajos, le demostró que un nuevo intento no tendría mucho éxito. Continuó su trabajo de pequeño empleado, sin perspectiva próxima de ser capaz de evitarlo, cuando un inesperado golpe de fortuna, en 1891, vino a favorecerlo. Una prima de bonos de Crédito hipotecario, en su poder, llegó a ganar, dándole una ganancia  de 100.000 francos.

Esta cantidad fue para él su Pactolo (el río que arrastraba pepitas de oro). Abandona entones su puesto de trabajo. Ahora que sus recursos lo permitan los viajes, irá lejos y añadirá a las vistas tomadas en París o en sus alrededores motivos particularmente pintorescos. Va así a pintar por primera vez en Saint-Palais-sur-Mer, en la desembocadura de la Gironde, y en varias ocasiones, en Agay, cerca de Fréjus, en el Mediterráneo e incluso en Auvernia y en el Haute Loire. Lo atrae La Creuse y va allí regularmente. Eligió Crozant en la confluencia de la Creuse y Sedelle como centro. Las ruinas del antiguo castillo feudal que domina Crozant y los sitios pintorescos de los alrededores lo seducen.
Se hizo amigo de Van Gogh, con cuyo trabajo el suyo tiene ciertas afinidades (1895; “Vista de Agay”, Musée d'Orsay), y en 1904, en busca de un campo completamente nuevo, en mayo y junio pintó vistas de Holanda con molinos y canales cercanos a Saardam.

Armand Guillaumin continuó pintando con regularidad los años siguientes. Establecido en Crozant, se centró cada vez más en paisajes de la Creuse. Fue capaz de descubrir allí la infinita variedad que la naturaleza presenta por todas partes a los que han aprendido a amarla  y conocerla. El Impresionista de más larga supervivencia, el más leal, y probablemente el menos conocido. El vigor de su manejo del pincel, y el obvio entusiasmo lírico que brinda a sus paisajes lo acerca a Van Gogh, y claramente influyó al joven Matisse. Tuvo cierta influencia sobre varios pintores post y neo-impresionistas, incluyendo  a Vincent van Gogh, Paul Signac, y Georges Seurat.