Guinea y Ugalde, Anselmo

Español.............................................................................................Neo Impresionista

Abando, 1 de abril de 1854 - Bilbao, 10 de junio de 1906

De familia humilde, su padre tenía un taller de carpintería, actividad que a Anselmo no le atrajo lo más mínimo. Lo que a él le llamaba era el dibujo y la pintura. Algo que debía de hacer muy bien puesto que, a los quince años, sin haber acudido a academia alguna, sus acuarelas eran ya muy apreciadas. Quizás por eso, a la familia le pareció conveniente darle el espaldarazo definitivo y, gracias a la protección y ayuda de don Manuel María de Gortázar, en 1873, marchó a Madrid. Allí siguió estudios en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado que completó con su ingreso en el estudio-taller de don Federico Madrazo.

Anselmo Guinea y Ugalde

Tan sólo tres años más tarde regresó a Bilbao y obtuvo la cátedra de Dibujo de Figura en la Escuela de Artes y Oficios. Tenía 21 años y ya era todo un maestro. 1882 le trajo el primer éxito importante. Ganó la Medalla de Oro de la Exposición Provincial de Vizcaya gracias a su cuadro "Jaun Zuria, jurando defender la independencia de Vizcaya". El premio le supuso la consecución de sendas becas, otorgadas por las dos Corporaciones organizadoras de la exposición, Diputación y Ayuntamiento, con las que pudo desplazarse a Roma para proseguir con su formación. Su gusto por la escuela clásica era evidente por lo que su estancia en la Ciudad Eterna se le presentó como una oportunidad única. Prueba de que en aquella su primera fase romana ganó maestría y confianza fue su participación, en 1884, en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid con el cuadro 'Recuerdos de Capri', con el que obtuvo una medalla de tercera clase. En 1890, consiguió un tercer puesto en la Exposición Internacional de Barcelona, con el cuadro titulado 'Responso'. A su regreso a Bilbao, en 1894, participó en la Exposición Artística de Vizcaya con tres cuadros: 'Primavera', 'La Sirga' y 'Selladores'. Ganó una medalla de oro. Fue por entonces cuando realizó un mural para el controvertido Kurding Club, lugar en el que «todo socio puede hacer lo que le dé la gana, mientras no amuele a los demás».

En 1896, viajó a París. Allí, la experiencia vivida por Anselmo fue definitiva. Las obras de Manet, Degas y otros pintores del movimiento Impresionista influyeron en sus pinceles. A partir de ese momento se produjo un importante giro en su obra hasta situarse en un estadio intermedio entre el clasicismo de su etapa romana y la innovación Impresionista impuesta por los aires parisinos. Esta nueva etapa quedó clara de manera inmediata a su vuelta de Francia. En 1897, se presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid con un cuadro de gran tamaño -2,65 x 4 metros-, titulado ‘Cristiano’. Su Impresionismo ya era evidente. De esta obra se llegó a afirmar que era de lo mejor que se había producido en el País Vasco, además de ser de lo más sobresaliente y soberbio de cuantos cuadros había pintado Guinea. Otras pinturas de esta su etapa más impresionista fueron 'Gente', 'Puente de Roma' e 'Idilio en Arratia'. Entre 1898 y 1899 se produjeron sus últimas participaciones en exposiciones importantes. La primera en Barcelona, donde obtuvo la segunda medalla de la muestra por su cuadro 'Coro', y la segunda en Madrid, a donde acudió con la pintura 'Pascua florida'.

Con la llegada del siglo XX, en 1900, realizó los bocetos para la vidriera del nuevo Palacio de la Diputación que fue ejecutada por F. Rigalt. En 1903, junto a José Echenagusia y Alfonso Alcalá Galiano, pintó varios de los techos del edificio provincial. Finalmente, y como si quisiera hacer un resumen de su vida, viajó a Roma en 1904. Un año más tarde regresó a Bilbao, donde murió tras una larga y penosa enfermedad.
La inhumación del cadáver tuvo lugar en el cementerio de Deusto, al que asistió una nutrida representación de todas las clases sociales. No faltaron amigos, compañeros y representantes del mundo del arte.