Hervé, Jules René

Francés.............................................................................................Post Impresionista

Langres, 14 de abril de 1887 - París?, 1981

Nacido en Langres, un pueblo en la parte oriental de Francia, su padre era un ex seminarista. Su tío Alfred Jules Hervé era un  profesor de arte 20 años mayor que él; buen alumno en el colegio Diderot de Langres, predispuesto para el dibujo y después más tarde para la pintura, semejante tío fue una bendición para el niño.

Jules René Hervé

Empezó sus estudios de arte en una escuela  vespertina de su ciudad natal y desde muy temprana edad siempre quiso hacerse artista. Hervé fue a París en 1908, donde continuó sus estudios primero en la Ecole nationale supérieure des Arts Décoratifs y después en la École des Beaux-Arts. Exhibió por primera vez en el Salon des Artistes Francais en 1910. Su trabajo recibió gran reconocimiento ya en 1914 cuando, a la edad de veintisiete años,  se le otorgó Medalla de Plata en el Salon des Artistes Francais, donde expuso regularmente. 

Se unió el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial pero cuando la guerra acabó en 1920, Herve continuó su carrera como un artista de tiempo completo, y en 1924 recibió una beca de viaje del gobierno francés, la que le permitió viajar a través de toda Europa. Numerosos premios, honores y distinciones siguieron a lo largo de su vida, cuando continuó mostrando sus pinturas en varios Salones de París. Obteniendo su diploma de maestro, enseñó a pintar a muchas generaciones de artistas jóvenes desde 1911 hasta 1943. En 1925 ganó una Medalla de Oro. También ganó una medalla en la Exposición Internacional de París  en 1937. Asemás ganó el Premio  Belle Table y el Premio Leguay.

Fue elegido Vicepresidente del Salon des Artistes Francais y miembro del Jurado de la Sociedad de Artistas franceses. Memorables fueron sus exposiciones en el Salon des Artistes, Paris, de 1926 y 1941. Sus obras han sido compradas por la mayoría de los museos principales de Francia y aunque representó la más pura tradición del arte francés y pintaba con gran Impresionismo,  no fue afectado en absoluto por la corriente actual del arte, indiferente a la moda y tendencias de la época.

Nunca dejó de ahondar en los secretos técnicos de su arte; y después de cincuenta años de experiencia artística llegó al dominio completo de la ciencia de este arte que lo absorbió. La paleta de Jules siempre se distinguió por sus colores brillando débilmente, aplicados en pequeños toques de luz, recordativos de los grandes Impresionistas.  Con su colorido sofisticado y toques de luz, las imágenes de Hervés fueron aclamadas críticamente como “las joyas” del Salón de Artistas franceses en 1940.

Jules René Hervé era tanto pintor de temas diarios campestres en que hay personajes en sus tareas diarias, como pintor de escenas parisienses. Interpretó sus escenas con sensibilidad y ponía todo su corazón en su trabajo. Toda su sensibilidad artística fue lograda por golpes increíbles de luz y color. París, como la veía Hervé, es una ciudad de poesía.