Le Sidaner, Henri Eugene Augustin

Francés..............................................................................................................................Neo-Impresionista

Port Louis, Isla Mauricio, 7 de agosto de 1862 - Versalles, 16 de julio de 1939

Hijo de un capitán de barco que murió en un naufragio en 1881, nació en el Océano Índico, en la Isla Mauricio, antigua colonia francesa que había pasado a dominio británico a principios del siglo XIX. Aún niño se trasladó a Francia con su familia; residió en Dunkerque y rápidamente desarrolló talento para el dibujo,  hasta que a los 18 años se mudó por unos meses a París para estudiar en la École des Beaux-Arts. Descubre el Impresionismo y la pintura de Manet,  que lo trastorna. En 1882 fue admitido en la École des Beaux-Arts, y en 1884 entró en el estudio de Alexandre Cabanel que siempre lo apoyaría.

Henri Le Sidaner

De vuelta en el Norte en 1885, durante una década se centró en pintar paisajes en el pueblo costero de Étaples, viviendo en la posada Joos donde se reuniría con otros pintores que venían a trabajar como él en la región. Allí permaneció hasta 1894, trabajando a menudo en soledad y sus obras de esa época se acercan al realismo sentimental de Jean-Charles Cazin y con influencia de Corot, mejor asumido que las novedades rompedoras de Georges Seurat y Paul Gauguin.

Retrato de Henri Le Sidaner, por Marie Duhem

En 1887 expuso en el Salón de los Artistas Franceses y pintó jóvenes pastoras en el entorno de las dunas del Norte. En 1891, fue nombrado Oficial de la Academia por el Ministerio de Instrucción Pública y obtuvo una medalla de tercera clase y una beca de viaje por  “La Bénédiction de la Mer”, una gran composición adquirida por el Estado, ahora en el Museo de Bellas Artes y Arqueología de Chalons-en-Champagne. Sus amigos se llamaban Henri Martin Edmond Aman-Jean, Ernest Laurent  e incluso Henri Duhem, con quien mantuvo una nutrida correspondencia.

En 1892 visitó Italia y los Países Bajos, donde se une con Fritz Thaulow y hace retratos de jóvenes holandesas. Presenta en el Salón “L'Autel des orphelines “ (Museo de Arras), última gran composición religiosa de este artista no creyente, pero preocupado por los sentimientos de reverencia. Hace amistad con Emile Claus. Abandonó Etaples en 1894 y se instaló en París en 5 rue Émile-Allez, donde su vecino es el músico Gabriel Fabre, intérprete de los poetas simbolistas. Se une a varias personas cercanas al simbolismo, tales como Emile Verhaeren y Georges Rodenbach o los críticos Camilla Mauclair y Roger Marx. Se unió a la Société Nationale des Beaux-Arts, donde presenta “Départ de Tobie “ y la primera aparición de dos motivos en horas diferentes: “Paysage de neige et Soir de neige”.

Con todo, a Le Sidaner no le sedujo el afán narrativo y literario de simbolistas como Pierre Puvis de Chavannes, sino que se mantuvo fiel al género del paisaje, casi siempre sin figuras. Prefería luces tenues, de amanecer y ocaso, que trataba con formas evanescentes y pincelada rota. Pero aunque Le Sidaner pueda parecer un puro Impresionista, sus composiciones no están tomadas directamente del natural sino que surgen de una elaboración lenta, e introducen colores caprichosos en armonías sordas, sin el efectismo de los “nabis”.

Henri Le Sidaner

En 1895 expuso en la sala Georges Petit, centrando su inspiración en los efectos crepusculares  y sigue destruyendo la mayor parte de su producción. Hubo aclamación crítica para su primera exposición individual en la galería Mancini en 1897 y expone en el Salón “Les Âmes blanches et Lumières cendrée”. En 1898, expuso en la Libre Esthetique de Bruselas, Bélgica, y “Le Dimanchesommet” de su período simbolista se presenta en el Salón. Decisiva estancia en Brujas desde 1898 hasta 1900 con su esposa Camille Navarre y de la que Jules Rais escribió que "ha realizado un espejo en la noche de la muerte" consagrando su inspiración simbolista. Gustave Soulierécrit declaraba en La Revue blanche en 1901, es el  "Maeterlinck de la pintura".

Por consejo del ceramista Auguste Delaherche el artista descubrió en 1900 Gerberoy, pequeño pueblo abandonado del Oise, cerca de Beauvais, donde compró una casa que restauró gradualmente. Sus diferentes viajes por Francia y al extranjero le habían traído muchas sensaciones íntimas. Sólo Gerberoy era propicio para la creación fértil y casi se convierte en el tema principal de su obra (más de un centenar de pinturas producidas). Desde 1901 presentó en el Salon vistas de la ciudad, luego, gradualmente, se centra en la joya arquitectónica de la casa, es decir, la fachada, ventanas, persianas. El artista pasó la primavera y el verano de 1903 en Gerberoy. Este es el comienzo de los motivos de interiores con la ventana abierta, las mesas de jardín, el crepúsculo.

Después de haber vivido en Gerberoy, se trasladó a Versailles, donde permaneció hasta su muerte de un ataque al corazón en París, siendo enterrado en Versalles.

Ya a partir de los años 20, Le Sidaner introdujo colores vivos, en paisajes a plena luz con una pincelada más franca. Se puede hablar de una vuelta tardía a coordenadas Impresionistas, una vía que ya estaba siendo arrinconada por el empuje del fauvismo y el cubismo. Su obra fue subestimada por mucho tiempo, etiquetada como un «Neo-Impresionismo traicionado por el academicismo».