Luna Pérez, Pedro

Chileno.................................................................................................................................Post-Impresionista

Los Ángeles, 19 de octubre de 1896 - Viña del Mar, 18 de diciembre de 1956

A los 14 años viajó a Santiago para estudiar pintura. En 1912 ingresó a la Escuela de Bellas Artes, donde recibió lecciones de José Mercedes Ortega, Richon Brunet, José Backhaus, Juan Francisco González, Alberto Valenzuela Llanos, Julio Fossa Calderón, Pedro Lira y Fernando Álvarez de Sotomayor, quien influyó mucho en la definición de su estilo pictórico. Dado su afición a la música también realizó estudios de piano y órgano Integró la Generación del ‘13 junto a Agustín Abarca, Arturo Gordon, Ulises Vásquez y otros artistas.

Pedro Luna Pérez

Después de la histórica muestra de 1913 en los salones de El Mercurio junto a Ulises Vásquez, Paschín Bustamante, Gregorio Maira y José Pridas, Pedro Luna rápidamente ganó figuración, premios en los Salones Oficiales y la consagración de la crítica. Desde sus inicios mostró una natural disposición a la independencia creadora, se aproximó a una pintura válida por si misma al desinstrumentalizar los medios plásticos de su función reproductora de lo real, para considerarlos como fines en sí mismos. Al renunciar a la concepción naturalista de la pintura y al tema como ilustración o descripción, conquistó la autonomía.

Participó en Salones Oficiales recibiendo en 1914 la 3ª Medalla. En 1920 recibió primera medalla en el Certamen Anual. Ese mismo año fue comisionado ad- honorem por el gobierno chileno para estudiar pintura decorativa en Europa y se instaló en Roma por dos años. Allí tomó lecciones de pintura con el español Eduardo Chicharro y en los viajes que realizó por Europa conoció y admiró a Cézanne y Manet.

De vuelta a Chile en 1922, realizó interesantes óleos en los cuales reveló al proletariado industrial ("La fábrica"), el mundo urbano de las ciudades y puertos. Este fue un período fructífero en su carrera, pintó mucho y en sus obras comenzó a asomar un sello personal. Desde fines de los años ‘20 hasta 1935 Luna recorrió pueblos del sur del país, allí pintó sus grandes temas nativos del Machitún y sus estudios de figuras y costumbres de los araucanos ("Machitún", "Entierro Araucano", "La danza de las enanas"). En 1924 se radicó en Traiguén donde permaneció tres años y organizó una academia de pintura y otra de música. En 1930 se estableció en Linares.

Pedro Luna pintando

En 1935 realizó un viaje a Magallanes. Alrededor de 1937 se trasladó a Santiago y finalmente en 1954, se instaló en Viña del Mar, lugar donde se recuperó de los estragos causados por la vida bohemia y casi destructiva.. Murió aquejado de un cáncer en 1956.

En años posteriores a su muerte, sus obras llegaron a obtener un amplio reconocimiento tanto en Chile como en el extranjero. Su obra se destaca por el uso del paisaje como temática principal, y por el manejo de la textura y los empastes del óleo como recurso expresivo. Fue un fecundo artista de los más variados temas. En muchas ocasiones se ha comparado la figura de Luna con la del célebre Van Gogh, por su pasión y temperamento. Fue un verdadero vanguardista en la pintura chilena y para muchos, un hito singular dentro del panorama plástico del siglo XX.

Pedro Luna fue un precursor en la utilización del pigmento como materia plástica, es decir, aplicó gruesas capas formando relieves y surcos, los que actuaron en forma independiente del color. Creó su propia coloración, en algunas obras predominó el mono cromatismo, en otras incorporó la solución de los naranjas intensos, los rojos fuertes y azules vibrantes.

La vitalidad expresiva la puso en la pincelada dinámica y en el trabajo con la espátula, que dejaba un grueso empaste en el soporte. Los brochazos fueron vigorosos, de relieves retorcidos, lo que dio un acento dramático y vitalizador a sus paisajes y figuras humanas.  Aunque su interés estuvo en la creación de retratos y paisajes, su fuerza plástica adquirió extraordinario vigor en la última temática. Dejando de lado el paisaje bucólico y campesino se centró en aquel que señaló el esfuerzo creador del hombre (“Escena del puerto” y “La fábrica”).

Pedro Luna fue un hombre de personalidad desbordante, romántico y aventurero, recorrió todos los rincones de su patria, especialmente la zona mapuche y austral, en un intento por captar la vida de los trabajadores, marineros, el puerto y los bajos fondos; las vivencias y costumbres de los indígenas y las tradiciones de los pueblos. Su pintura esta basada en paisajes con temas de la vida común. Entre sus obras abundan paisajes campesinos, de vida bohemia y temas costumbristas, plasmados en óleos y acuarelas.