Maley, Alan

Inglés....................................................................................................... Post-Impresionista

Londres 1931 - †Estados Unidos, 1995

Ningún otro artista ha capturado la época de la elegancia como Alan Maley. Sus románticas imágenes permiten al espectador retrotraerse a un tiempo más simple de crujientes satenes y sedas, paseos en carruajes al teatro, y juegos en las riveras. Nacido en 1931 y criado en Inglaterra, Alan provenía de una talentosa familia de artistas y siempre quiso ser artista.

Después de asistir a la Reigate Art College, tuvo que decidir entre asistir a la prestigiosa Royal Academy School de Londres o entrar en la industria cinematográfica como aprendiz de artista. Escogió el mundo luminoso de las películas, cumpliendo un largo y arduo aprendizaje durante cinco años.

Alan Maley

Estudió para decorador escénico, pero esta carrera fue bruscamente interrumpida cuando contrajo la polio. Alan pasó una convalecencia de un año aprendiendo a andar otra vez. Esta época fue también un crucial punto decisivo en su vida, pues comprendió que jamás sería capaz de pintar los grandes paneles de mucha exigencia física. Le dieron la oportunidad de hacerse artista de diseños y luego entró al mágico mundo de los efectos especiales. Su talento fue reconocido por Walt Disney quien trajo a Alan a América. Fue honrado por sus pares con un Premio Oscar de la Academia por sus efectos visuales en la película de Disney “Bedknobs and Broomsticks”. El arte de Maley también puede ser visto en otras películas, como el “The Spy Who Loved Me”,Dr. Strangelove”, “Beckett”y  “Raiders of the Lost Ark”.

A pesar de estar afanosamente implicado en la industria cinematográfica, Maley encontró el tiempo necesario para dedicarse a sus propias pinturas. Su amor por el siglo XIX y su extensa investigación sobre el período es evidente en su trabajo, de clara tendencia Impresionista. Sus pinturas y copias en ediciones limitadas son buscadas por coleccionistas de todo el mundo.

El mundo perdió a un artista talentoso y un hombre extraordinario cuando Alan Maley falleció repentinamente a la edad de 64 años. Sus rasgos de personalidad distinguidos y cariñosos vivirán eternamente, sin embargo, en la belleza y el encanto de sus pinturas.