Millet, Jean-François

Francés........................................................................................................................Realista, Pre-Impresionista

Gruchy (Manche), 4 de octubre de 1814 - †Barbizon, 20 de enero de 1875

Hijo de un pequeño granjero campesino de Gréville en Normandía, se le educó en el catolicismo más puritano. Trabajaba en el campo para ayudar a la familia. En sus ratos libres le gustaba leer y dibujar. Cuando su padre se dio cuenta de su gran afición al dibujo, lo envió a Cherburgo donde comenzó a formarse. El ayuntamiento le otorgó una beca para que estudiase en París, donde llegó en 1838 para hacerse alumno de Paul Delaroche. La educación inflexible que recibió fue demasiado para su temperamento y dejó el estudio formal para trabajar sólo en el Louvre, donde admiró los trabajos de Mantegna, da Vinci, Giorgione y Poussin.

Jean-François Millet

Tuvo que luchar contra grandes necesidades, viviendo por mucho tiempo una vida de miseria extrema. Expuso en el Salón por primera vez en 1840, y se casó dos años más tarde. En esa época las principales influencias sobre él fueron Poussin y Eustache Le Sueur, y el tipo de trabajo que produjo consistió predominantemente en temas mitológicos o retratos, en los que era especialmente experto (“Retrato de un Oficial Naval", 1845; Musée des Beaux-Arts, Rouen).

Estatua de Millet por Chapu

Se hizo miembro de la Academia francesa en 1847. En el año siguiente, sin embargo, sus recuerdos de la vida rural, y sus contactos intermitentes con Normandía lo impulsaron a aquel interés por la vida campesina que debía ser característica del resto de su carrera artística.

En 1848 expuso “El Aventador” (ahora perdido) en el Salón, que fue elogiado por Théophile Gautier  y adquirido por Alexandre Ledru-Rollin, Ministro del Interior.

En 1849, cuando estalló en París una epidemia de cólera, Mollet viajó a Barbizon aconsejado por el grabador Charles-Emile Jacque (1813-94) y arrendó una casa cerca de la de Théodore Rousseau. Consagrado a esta zona como tema para su trabajo, fue uno de los que más claramente ayudaron a crear la Escuela Barbizon. Sus pinturas sobre temas rurales atrajeron creciente aclamación y entre 1858 y 1859 pintó el famoso “Ángelus” (Musée d'Orsay), que 40 años más tarde sería vendido por el sensacional precio de 553.000 francos.

Aunque oficialmente fue sospechoso debido a sus verdaderas o imaginarias inclinaciones socialistas, su propia actitud hacia su tema escogido de la vida campesina fue curiosamente ambivalente. Siendo de origen campesino, tendió a considerar a los agricultores como intolerantes y olvidados de la belleza, y no aceptó la idea de que “el duro trabajo honesto” era el secreto de la felicidad.

De hecho, logró su éxito en parte navegando contra la corriente puesto que, aunque comparado con la mayor parte de sus precursores e, incluso, sus contemporáneos, fue un “Realista”. Millet contempló de cerca la situación en que vivía, pero no la denunció en sus pinturas, sino que la representó tal y como era. En una palabra, representó la realidad, pero  en una forma grata, con un lustre religioso o idílico. Sin embargo, se convirtió en un símbolo para los artistas más jóvenes, a quienes dio ayuda y estímulo.

Jean-François Millet joven
Jean-François Millet

Fue él quien, en una visita a Le Havre para pintar retratos, animó a Boudin a hacerse artista, y su trabajo seguramente influyó en el joven Monet y aun más decisivamente en Pissarro, quien compartió similares inclinaciones políticas.

Aunque hacia el final de su vida, cuando comenzó a usar una paleta ligera y con brochazos más libres, su trabajo mostró algunas afinidades con el Impresionismo, su técnica nunca estuvo realmente cerca de ellos. Nunca pintó al aire libre, y tenía sólo una conciencia limitada de los valores tonales, pero su ejecución gráfica tenía una monumentalidad que lo asemeja a artistas como Seurat y Van Gogh, quienes también fueron cautivados por sus temas, con sus implicaciones sociales.

Durand-Ruel ayudó enormemente a la carrera de Millet. Durante la guerra franco prusiana, Millet regresó a Cherburgo, donde pintó algunas marinas y en los años finales de su vida el gobierno francés le encomendó un juego de paneles decorativos de las Cuatro Estaciones para el Panteón. Completó sólo los bosquejos preliminares antes de su muerte en 1875.

Su aproximación realista a los temas campesinos tuvo importante influencia sobre los artistas de fines del siglo XIX, particularmente sobre Van Gogh.