Mori Serrano, Camilo

Chileno...............................................................................................................................................................................Neo-Impresionista, Abstracto

Valparaiso, 24 de septiembre de 1896 - †Santiago, 7 de diciembre de 1973

En 1914 ingresó a estudiar a la Escuela de Bellas Artes de Santiago, donde fue alumno de los maestros Juan Francisco González, Alberto Valenzuela Llanos y el maestro español Fernando Álvarez de Sotomayor, quien lo introdujo a las técnicas de Velázquez y Goya, estilo que inspiraría sus primeros trabajos. Fue integrante de la Generación del Trece.

En 1920 realizó su primer viaje a Europa donde luego de muchos esfuerzos, logró establecerse en París. Allí realizó estudios en talleres y academias libres de Montparnasse, donde vivió la efervescencia del centro artístico y cultural del mundo.

Camilo Mori Serrano

Tuvo contacto con los grandes maestros de la vanguardia, conoció a Juan Gris y fue impactado profundamente por la obra de Cézanne, que significó una influencia decisiva para el posterior desarrollo de su obra. Participó en el Salón de Otoño de París y regresó a Chile después de tres años de ausencia.

Camilo Mori al inicio de su carrera

Mientras realizó sus estudios en París, Mori alcanzó en sus obras una notable compenetración emotiva y técnica con los temas; sus mujeres y modelos masculinos tomaron una vitalidad intensa y en los paisajes urbanos surgió el espíritu de cada ciudad. Afinó sus percepciones y sus medios plásticos, el dibujo era justo, suelto, expresivo; el color profundo buscó los contrastes de tonos extremos; la pincelada fue rica, empastada y sensual.

En 1923 regresó a Chile y participó en la fundación del Grupo Montparnasse. Algunos han definido este período como el de un expresionismo moderado, semejante al que cultivan ciertos pintores franceses de esos años. Algunas obras de ese período son "El boxeador" de 1923, "La viajera" de 1926, "Carrusel" de 1926, "Retrato de Nora" de 1924.

En 1928 fue nombrado Director del Museo Nacional de Bellas Artes, cargo que ejerció por sólo un año ya que en 1929, regresaría a París, esta vez comisionado por el gobierno como inspector de un grupo de veintiséis jóvenes artistas enviados a Europa para continuar con sus estudios luego del cierre de la Escuela de Bellas Artes. El pintor se transformó en el líder de esta promoción, que más tarde sería conocida como la Generación del 28. En su segunda estadía en Europa, perfeccionó sus estudios en el área del afiche, recibió la influencia de la Escuela de París y se relacionó con grandes artistas cubistas de la época como Picasso y Braque entre otros.

Camilo Mori, su esposa Maruja Vargas y su hijo Pincoy

En 1938 viajó a Estados Unidos y se radicó allí por dos años, época en que se hizo cargo de la decoración del Pabellón de Chile en la Feria Mundial de Nueva York de 1939. Mori cultivó una etapa surrealista a partir de su estadía en Estados Unidos ("El sueño" de 1939). Fue conocido como un artista multifacético, a la pintura se sumó una importante obra gráfica a través del afiche y el diseño teatral. Fue Profesor de Dibujo y Colorido (Composición) en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile (donde fuimos sus alumnos), labor que inició en 1933 y que mantuvo por más de treinta años. También, fundó y presidió la Asociación de Pintores de Chile y la Asociación de Cartelistas de Chile.

En 1950, el gobierno chileno le concedió el Premio Nacional de Arte. Camilo Mori fue Miembro de Número de la Academia de Bellas Artes del Instituto Chile. Durante los ‘50 el pintor se dedicó a estampar las callejuelas, muros y rincones sombríos de su Valparaíso natal ("Subida de cerro"). Otro período de su trayectoria fue cuando prescindió de lo real y se inclinó hacia el informalismo y la abstracción ("Paisaje desértico"). Autor de espíritu inquieto y abierto, riguroso en el oficio, supo rescatar para su arte, los valores impuestos por los distintos movimientos y estilos pictóricos que llegó a conocer.

Autor de espíritu inquieto y abierto, riguroso en el oficio, supo rescatar para su arte, los valores impuestos por los distintos movimientos y estilos pictóricos que llegó a conocer. No cesó de experimentar con diversos estilos, técnicas que caracterizaron distintos periodos creativos a lo largo de su carrera. Constantes en sus obras, en su mayoría óleos sobre tela, son el trazo decidido que daba fuerza al dibujo, el uso de un colorido brillante, donde priman los azules y rojos, la composición simple y equilibrada y el romanticismo en el tema.

Realizó naturalezas muertas, retratos en los que gustaba hacer modelar a su mujer, Maruja Vargas Rosas y a su hijo Pincoy. Pintó numerosos paisajes de su época en París y de su querido Puerto de Valparaíso, son estas escenas cotidianas de la ciudad, que reflejan la emoción del instante vivido. En 1957 viajó a Europa y se fascinó con la pintura abstracta. Dio comienzo así, a una etapa pictórica regida por las figuras geométricas y el hábil manejo del orden y el equilibrio en la composición. Las obras de esta época son el más claro testimonio de su gran versatilidad artística. La pintura de Camilo Mori estuvo siempre regida por razón e intuición, todo el esfuerzo del artista en su último período se dirigió hacia la armonía de la realidad interior y de su plasmación morfológica.

Una calle de la comuna de San Pedro de la Paz, en la Provincia de Concepción, ha sido bautizada con su nombre.