Morren, Georges

Belga..........................................................................................................................Neo-Impresionista

Ekeren-lez-Anvers, cerca de Amberes, 27 de Julio de 1868 - Bruselas, 21 de noviembre de 1941

Décimo tercer hijo de un rico comerciante de cereales de Amberes, y el sexto, entre ellos, en  recibir formación artística. Provenía de una familia burguesa próspera y pudo por consiguiente consagrarse exclusivamente al arte sin preocupaciones financieras.

El Hof van Veltwijck, ayuntamiento de Ekeren

Animado por Emile Claus, un amigo de la familia que le sirvió de preceptor a él y a varios de sus hermanos y le enseñó los rudimentos de la pintura luminista, se matriculó en la Koninklijke Academie voor Schone Kunsten en Amberes en 1888; la abandonó después de un corto tiempo, sin embargo, detestando los métodos formativos de instrucción, cuya disciplina no coincidía con su temperamento y sus ideas..

En 1889, un año después de unirse a la Academia, George conoce a Henry Van de Velde (1863-1957) y con la influencia de este, puede visitar exposiciones y salones de arte de artistas independientes, haciendo sus primeros contactos con artistas belgas y extranjeros de vanguardia. Seducido por la personalidad y por la obra de Van de Velde, Morren produjo, entre 1890 y 1892, varias obras, dentro de un puntillismo cerrado y controlado, manteniendo el contraste de tonos conforme a la teoría de Seurat.

Volvió en febrero de 1892 a Amberes, donde tomó parte en las actividades de grupos vanguardistas, particularmente el Als ik Kan, L’Association pour l’Art, La Libre Esthétique y Eenigen, del que fue miembro fundador en 1902. Morren se vuelve un admirador incondicional de los grandes Impresionistas franceses, captando en especial el  espíritu de la obra de Renoir, caracterizada por la alegría de vivir, por la refinada sensualidad de las jóvenes francesas, paseando por los jardines, o revelando la intimidad de las bañistas. Envolviéndose lentamente en la técnica Neo-Impresionista, Morren va evolucionando progresivamente, a partir de 1892, sin perder la espontaneidad y sin dejar de lado la emoción.

Sus obras son expuestas en el Salón de Estética Libre de Bruselas y después se difunden en exposiciones internacionales, entre 1895 y 1913. Este segundo período de su atividad artística termina poco antes de la Primera Guerra Mundial. Exhibió regularmente en los círculos vanguardistas en compañía de pintores  Neo-Impresionistas como Claus, Georges Lemmen, Théo van Rysselberghe, Henry Van de Velde, Paul Signac y Seurat. En 1904 él y Claus se volvieron miembros del grupo Vie et Lumière.

Durante un tiempo se deja llevar por los ideales de William Morris y Walter Crane, verdaderos apóstoles del arte aplicado; desde 1883 a 1900, se dedica a la fabricación de joyas y objetos utilitarios, dentro de la técnica ahora asimilada. Mientras tanto, durante este mismo período, mejora su formación artística, frecuentando en París, los talleres de Roll, Carrière, Puvis de Chavannes y Gervex.

En 1897 se casa con Julliete Melges y, durante años, ambos viven en Amberes, para, en 1910, instalarse en Bruselas. Mas tarde, adquiere una propiedad en Francia, cerca de Saint-Germain-en-Laye. Alrededor de 1913 inicia un nuevo período artístico (período de Saint-Germain, Toulon). Ahora, las pinturas son friccionadas sobre una superficie áspera, dando la apariencia de un trabajo a pastel. Pero el artista permanece fiel a si mismo, no dejándose influenciar por las nuevas tendencias del Expresionismo y del Cubismo.

Mientras que los diversos movimientos de la modernidad surgen y se desintegran, Morren continúa pintando en su propio estilo, escenas de la vida cotidiana (La Pérgola, 1929), interiores de delicada atmósfera, ramos brillantes (Pivoines, 1919), así como atractivos paisajes , retratos profundos y y severos, llenos de claridad y, por supuesto, los espléndidos desnudos (Le Sommeil, 1922).

Volviendo para siempre à Bélgica, en 1926, monta un panorama de su obra en la Galeria Georges Giroux, de Bruselas. La prensa, unánimemente, acoge su trabajo, elogiando una unidad perfecta entre las varias etapas y la inspiración  que se desprende en esa retrospectiva. Mas, paradójicamente, la exposición tiene poco éxito con relación al público. En 1931, una nueva retrospectiva es realizada en el Palacio de Bellas-Artes de Bruselas y, esta vez, finalmente, el público se despierta a la importancia de la obra de George Morren.

En 1934, el artista da un nuevo giro en su trabajo, al anunciar la virtual destrucción de los conceptos anteriores, para comenzar un período de síntesis, en busca de un diseño más uniforme. La pintura se ha incorporado a la tela en capas finas, distribuidas en grandes superficies, que recuerdan a las obras en acuarela. Se trata de una nueva forma de Impresionismo, que se diluye a veces en los paisajes, una paleta que rescata el brillo y la luminosidad. La estética es efímera, los colores se destacan en el conjunto (Le bâton de rouge, 1941).

En 1936 había fallecido su esposa. Un año más tarde se casa con Orpha Demets, de apenas 25 anos (él ya tiene 68 años). En 1941 el artista prepara una nueva retrospectiva que tendría lugar en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, pero es sorprendido por la muerte. Una exposición post-mortem se realiza en 1942, un último homenaje al hijo amado de Bélgica.