Mus, Italo

Italiano...........................................................................................................................................Post-Impresionista

Châtillon, Valle de Aosta,  4 de abril de 1892  - Saint-Vincent, Valle de Aosta, 15 de mayo de 1967

Italo Mus nació en Châtillon, a los pies del Valle de Aosta. Su madre, Martina Vallaise, provenía de una noble familia de Arnad, y su padre, Eugène Mus, era un escultor de Torgnon. Su primera formación artística comienza en el taller de arte de su padre, un artesano de la madera.

En 1909, aconsejado por Lorenzo Delleani, se matriculó en la Academia de Bellas Artes en Turín donde realizó un curso de pintura y dibujo con los profesores Giacomo Grosso, Paolo Gaidano, Luigi Onetti y Marchisio, artistas fieles a la tradición Impresionista, quienes le enseñaron los elementos básicos del arte.

Italo Mus

En 1910, el Centro Internacional de Bellas Artes de Roma reúne a los pintores más conocidos, como Chagall, Raoul Dufy, Jean Cocteau y Pablo Picasso, así como jóvenes talentos. Italo Mus tuvo allí su primer éxito y el reconocimiento nacional al ganar el primer lugar en la Feria Jóvenes Pintores. Muy comprometido con el Valle de Aosta, Mus solo lo abandonó por cortos períodos, por ejemplo en 1913 para realizar trabajos al fresco y de restauración, primero en Lyon y luego en Lausana, así como en Friesch, cerca de Briga.

Tomó parte en la Primera Guerra Mundial y, durante un permiso en 1920, conoció a Giuseppina Crenna, con la que finalmente se casaría tras la guerra y con la que tuvo cuatro hijos.

En 1932 Mus realizó en Saint-Vincent el monumento a los caídos en la Primera Guerra Mundial  El trabajo, modelado en arcilla y luego fundido en bronce en Milán, representaba a  un alpino con el fusil en la mano y que sostenía a un compañero muerto sobre sus rodillas. Del monumento no hay rastro, ya que fue destruido en los años cuarenta antes de la Segunda Guerra Mundial para recuperar el metal.

Placa dedicada a Italo Mus en Châtillon

En 1938 Guido Marangoni, crítico de arte, que vio las obras de Mus en su taller, quedó impresionado lo suficiente como para escribir un artículo en la revista de arte Perseo, definiendo a Mus como “pintor de gran talento”. En ese momento Mus conoció a los más importantes artistas de su generación, como Carlo Carrà, Antonio Ligabue, Pietro Morando y Francesco Menzio. Durante un tiempo trabajó en el taller de Saint-Vincent con Filippo De Pisis y en 1956 algunos de sus cuadros fueron expuestos en Nueva York y Buenos Aires.

A mediados de los años sesenta, mientras estaba todavía en plena actividad, sufrió una grave enfermedad que no le permitió trabajar más, y murió en Saint-Vincent. La administración comunal, recordando a uno de sus hijos más ilustres, ha bautizado con su nombre la calle en la que durante muchos años tuvo estudio Mus. En 1979, con un texto de Ugo Ronfani, el director Gianpaolo Taddeini ha realizado una ficción televisiva, que narra la historia del hombre y del artista Mus: “Un valle, un pintor, Italo Mus”.
Italo Mus llevó a cabo alrededor de dos mil obras, entre dibujos, bocetos y pinturas que variaban de temas, técnica y conceptos, que se dividen en tres periodos claramente definidos.

Primer período: entre el 1920 y 1940 creó obras que caracterizan al artista en sus mejores años; son escenas que cuentan la vida montañesa del Valle de Aosta (escenas de interior, cosechas, paisajes y danza). Segundo período: entre 1941 y 1958 el estilo del artista y su pintura evolucionan para  convertirse en un pretexto para ‘hacer el color’. La imaginación toma precedencia sobre la realidad y el artista también quiso atraer la atención mediante el uso de la técnica de los efectos de moho sobre papel absorbente. Tercer periodo: entre 1959 y 1967 el artista trata de volver a sus raíces con nuevos dibujos en tinta y carbón y se está preparando para realizar bocetos de grandes obras destinadas a edificios públicos del valle. Mus quiere reorientar algunas de sus actividades pictóricas y  encontramos en las obras de este período interiores y escenas campestres que representan una multitud de personajes con la misma humanidad, pero con características diferentes de las que pintó durante el primer período.

Su largo y laborioso trabajo recibió numerosos premios, el Premio Saint-Vincent (1922-1947-1949), Prix de la Montagne (Milan, 1927), Premio Einaudi (1950), Premio Consiglio dei Ministri (Roma, 1959), Premio Nazionale d'Arte Sacra (Roma, 1960).