Orrego Luco, Alberto

Chileno......................................................................................................Realista, Impresionista, Diplomático

Valparaíso, 20 de abril de 1854  - Santiago, 2 de junio de 1931

Perteneció a una familia de acomodados agricultores. Sus padres fueron Antonio Lucas Orrego Garmendia y Rosalía Luco León de la Barra. Los primeros años del pintor se desarrollan en Valparaíso donde estudia en el colegio inglés de Mathews y Linacre, más, por problemas económicos, se reubicó en el Instituto Nacional donde empezaron sus primeros años de pintura.

Sus dotes para la misma fueron expuestos por primera vez en 1872 en la llamada “exhibición del mercado central” organizada por el intelectual Benjamín Vicuña Mackenna. Aquí, a los 18 años de edad, demuestra sus habilidades artísticas, recibiendo mención honrosa.

Alberto Orrego Luco

Al año siguiente, en 1873, incentivado por su madre, viaja a Europa junto a su hermana Elena y su cuñado y amigo, el pintor Pedro Lira. Su viaje tenía una intención académica, deseaba estudiar medicina en la Universidad de la Sorbonne, pero al llegar a Francia abandona la idea para dedicarse por completo a la pintura. Se ubicó en el barrio latino para después empezar a estudiar pintura en el taller de Alexandre Cabanel.

Siguió sus estudios pictóricos en la prestigiosa Académie Julian, en París, centro de estudios donde fue contemporáneo de artistas como Henri Matisse, Jean Dubuffet, y Marcel Duchamp. A pesar de que en sus inicios Orrego se concentró en la escultura y la música, fue la pintura su elección final y durante este periodo el artista centró su creación en la corriente artística del Realismo. El gobierno de Chile, reconociendo sus logros en el extranjero, pasa a pagar su pensión, lo que le permite presentarse en el Salón de París de1877. Aquí obtuvo la segunda medalla con su cuadro “La muerte de San Francisco”. En 1883 se casa con la pintora italiana Carolina Rossi, a quien conoció en Venecia en el año 1880.

Alberto Orrego Luco comienza paralelamente a su trabajo artístico la carrera diplomática en diferentes países europeos. Esto le permite dedicarse más tiempo a la pintura y, a la vez, establecer un contacto político que le dejó visitar Chile de manera frecuente. En 1888 es elegido como cónsul en Venecia, lugar donde se desarrolla su principal periodo artístico. Su estilo no puso énfasis en ninguna de las tendencias que en ese momento imperaron en la época, pero, independiente de eso, mejoró las características de su pintura usando parte de estas nuevas técnicas e ideas. Tal es el caso del deseo de pintar al aire libre, acto desarrollado básicamente por los Impresionistas y que el pintor ocupó frecuentemente. Sus capacidades para el bosquejo humano se demuestran es sus autorretratos y retratos de su esposa, más se dedica preferentemente al tema paisajista donde prima fundamentalmente la línea horizontal.

Volvió durante un breve periodo a Chile en 1890 para después regresar a Europa como cónsul en Sevilla en 1892. En este periodo español, el pintor altera su paleta de colores la cual se vuelve más brillante y difusa. Aunque Orrego Luco no participaba en los certámenes artísticos por considerarlos no objetivos y con intereses creados, por intermedio de su madre, algunas de sus pinturas llegaron a participar en Chile. Estos cuadros ganaron importantes premios en Santiago, donde las pinturas ganadoras, “El Gran Canal “y “Una puesta de sol en el Adriático”, fueron compradas por el Museo de Bellas Artes. Al poco tiempo después el artista volvió a Chile con sus hijos y paso a instalarse durante un tiempo cerca de Constitución, en el sector conocido como la Isla del Maule. Se trasladaría luego a Santiago, donde conoció al empresario Manuel Ossa, quien lo contrató para pintar los proyectos de una estación ferroviaria.

En el año 1897 el gobierno de Chile lo designa cónsul general en Italia y Suiza con sede en la ciudad de Génova. Años más tarde, en 1916, fue reubicado en la ciudad de Roma. Regresa a Chile a causa de la enfermedad de su esposa, quien  muere al poco tiempo. Este hecho,  sumado a la prematura muerte de una de sus hijas, lo sume en una profunda depresión que lo mantuvo alejado de todo contacto y lo convirtió en una persona cada vez más huraña, afectando notablemente su producción artística..

Dentro de lo más destacable de su trabajo está el cromatismo, donde su obra posee gran abundancia de colores claros y serenos, además del detallismo en pequeños objetos de carácter decorativo y la elegancia de los retratados. Se destacaron entre sus trabajos sus paisajes de Andalucía, Venecia y Chile. Su trayectoria como artista tiene una profunda influencia en el paisajismo chileno a pesar de que la mayor parte de su vida la desarrollo en Europa. Uno de sus más destacables habilidades era su capacidad para entrar en diferentes estilos, Orrego Luco incursionó a lo largo de su vida en el Romanticismo, el Realismo, el Naturalismo y el Impresionismo, aunque la mayor parte su obra se ve marcada por la Escuela Veneciana.

Reconocimientos:
1869 Mención Honrosa en Pintura, Exposición Nacional de Artes e Industrias, Santiago, Chile.
1872: Mención Honrosa en Pintura, Exposición Nacional de Artes e Industrias, Santiago, Chile.
1879: Segunda Medalla en Salón de París, Francia.
1891: Medalla de Primera Clase en Pintura en Salón Oficial, Santiago, Chile.
1891: Premio Paisaje en el Certamen Edwards, Salón Oficial, Santiago, Chile.
1891: Premio de Honor en el Certamen Edwards, Salón Oficial, Santiago, Chile.
1901: Medalla de Tercera Clase en la Exposición Internacional de Buffalo, Estados Unidos.