Pinazo Camarlench, Ignacio

Español...........................................................................................................................Realista, Impresionista

Valencia, 11 de enero de 1849 - Godella, Valencia, 18 de octubre de 1916

Nació en una familia humilde y se vio obligado desde muy joven a contribuir con diferentes ocupaciones al sostenimiento de la familia. Sólo había cursado el octavo año en la escuela cuando su madre murió de cólera en una de las pandemias que asoló España. Entre los diversos empleos que tuvo están el de platero, decorador de azulejos y pintor de abanicos. Después de la muerte de su padre pasó a vivir con su abuelo y empezó a estudiar en 1864 en la Academia de Bellas Artes de San Carlos (Valencia) bajo la supervisión de José Fernández y Emilio Sala. Durante esta época se ganaba la vida como sombrerero. Fruto de sus clases descubre que su verdadera vocación es la de ser pintor y en el año 1870 complementa su formación en una escuela privada.

Autorretrato de Ignacio Pinazo Camarlench

En 1871, por primera vez, presentó obras en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Ese mismo año obtiene su primera medalla de plata en el certamen de la Real Sociedad Económica de Amigos del País por su obra “La Caridad” que dos años más tarde adquiere el Ayuntamiento de Barcelona.

Estuvo dos veces en Roma, la primera gracias a la venta de un cuadro (1873), la segunda becado por la Diputación de Valencia gracias a su obra “Llegada de Francisco I al puerto de Valencia” (de 1876 a 1881). En esta primera parte de su carrera pinta cuadros de carácter academicista. Como recién estrenado pintor destaca el gusto por los cuadros históricos, como los pintados en Roma, “Las Hijas del Cid”, “Abdicación del rey Jaime el Conquistador”. 

El periodo que abarcan los años 1876 a 1912 es el de su mayor producción artística. La temática cambia y comienza una línea pictórica más íntima e Impresionista. De regreso en su ciudad natal abandona el gusto por lo histórico para centrarse de lleno en captar todo el encanto del pueblo valenciano, a través de cuadros como “La ermita”, “La lección de memoria”, “Idilio en la playa”, “Salida de la Iglesia”, “La enramada”.

Estatua de Ignacio Pinazo Camarlench por su hijo Ignacio Pinazo Martçinez, Valencia

Se le considera precursor, en temas y estilo, de Joaquín Sorolla y Bastida y de Francisco Domingo tanto en el tema como en el estilo. Otra de sus facetas como artista es la de decorador. De entre sus trabajos destaca el realizado para el restaurante “León de Oro” de Valencia, con un estilo más poético y alegre o la decoración de los salones de las casas de los condes de Benicarló, Orellana y César Martínez.

Debido a una epidemia de cólera en Valencia Pinazo marchó en 1884 temporalmente a Bétera donde se detuvo en la casa de campo llamada "villa María" del banquero José Jaumandreu. Desde 1884 hasta 1886 enseñó en la Escuela de Valencia. Recibió muchos encargos de la aristocracia valenciana; entre sus clientes estuvo la Marquesa de Benicarló. En las exposiciones anuales de arte Pinazo logró, en 1881 y 1885, una medalla de plata y en 1897 y 1899, medalla de oro. En 1896 ingresó como Académico en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos (Valencia). En 1900 intervino en la decoración de la escalinata del palacete de Don José Ayora, en compañía de Antonio Fillol, Peris Brell, Ricardo Verde y Luis Beüt.

En 1903 es nombrado académico de San Fernando y recibió una medalla real. En 1912 consiguió la medalla de Honor al Mérito por sus 34 obras presentadas en Madrid y la ciudad de Valencia le dedicó una calle.

De su matrimonio con Teresa Martínez Montfort tuvo dos hijos, Ignacio y José, que más tarde se convirtieron en grandes artistas.

Ignacio Pinazo trabajó con colores oscuros, como el negro, el marrón, y los colores terrosos, así como la brillante paleta típica del Impresionismo. En sus obras, a menudo se reconocen pinceladas rápidas. Las características primordiales de sus lienzos son la conjugación de colores vivos sin enfatizar en el movimiento, ni resaltar la luz, con la pretensión de dotar a la escena de un ambiente alegre y distendido, las figuras empastadas y la temática costumbrista. Sus estudios de figuras, sus retratos y sus desnudos de corte Impresionista lo sitúan en la vanguardia de la pintura española de su época.

Parte de su obra puede verse en la Basílica de la Asunción en Cieza (Murcia) y en el Museo de Bellas Artes de Valencia. La mayor colección de obras de este autor se encuentra en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, con más de cien cuadros y de seiscientos dibujos que, en parte, provienen de la familia.