Podkowiński, Władysław

Polaco

Varsovia, 4 de febrero de 1866 - Varsovia, 5 de enero de 1895

Empezó su entrenamiento artístico en la escuela de dibujo Wojciech Gerson, la Academia de Artes de Varsovia, en la que estudió de 1880 a 1884. Después de dejar la escuela, Podkowinski contribuyó como ilustrador en muchos de los principales periódicos de arte de la época en Varsovia. En 1885 viajó, junto con Jozef Pankiewicz a la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo, donde estudió de 1885 a 1886. De vuelta de San Petersburgo en 1886 obtuvo un trabajo como ilustrador para Tygodnik Ilustrowany, donde se volvió uno de sus artistas más renombrados.

Autorretrato de Władysław Podkowinski - 1887

Durante este tiempo produjo su primera acuarela y pinturas al óleo, pero Podkowinski todavía los consideraba como un hobby y no una actividad profesional. Estas pinturas tempranas eran principalmente influenciadas por Aleksander Gierymski. En 1889 viajó a París en compañía de su amigo y colega Jozef Pankiewicz y alli, atraídos por la vida artística de la capital y fascinados por su ambiente, se encuentran, muy rápidamente, arrastrados en su movimiento. Participan en la Exposición Universal de 1889 y visitan la retrospectiva de Eduard Manet. Quedan, desde luego, llenos de admiración por sus obras, particularmente "Olympia" y "Merienda campestre". Continuando su aventura artística visitan la Galería Goupil del Boulevard Montparnasse, donde descubren los cuadros de Paul Cézanne y de Claude Monet. En casa de Volpini, nuestros artistas visitan la exposición titulada "los Impresionistas y los sintetistas" reagrupando obras de Paul Gauguin y Émile Bernard; la exposición es una forma de manifiesto contra el Salón oficial. En cambio, en la Galería George Petit, nuestros artistas son seducidos por la belleza de las obras de Augusto Rodin y Claude Monet.

De vuelta en Polonia, Podkowinski  adoptó la pintura como profesión, poniendo en práctica sus primeros experimentos Impresionistas. Se instala en Varsovia, pero su itinerario pictórico principalmente pasa por los dominios de sus amigos. Durante sus estancias cortas en unos y en otros se entrega a la pintura. Su taller es la naturaleza, pone allí su caballete y pinta. En el otoño de 1890 Podkowinski expone sus cuadros en el salón varsoviano Krywulta, introduciendo en Polonia los principios del Impresionismo. Sus obras no atraen la simpatía de los críticos de arte. La crítica de Cezar Jellenta, personaje muy influyente en el medio, se muestra particularmente feroz.

Las críticas desfavorables y el amor trágico y desesperado por la esposa de uno de sus amigos marcan una vuelta en su obra. Fue acreditado después por llevar el movimiento Impresionista a Polonia, pero hacia el final de su vida las experiencias personales (además de una enfermedad incurable) lo inclinaron hacia el simbolismo. Hace unas composiciones simbólicas-fantásticas en tonos sombríos.

En 1892, durante su estadía en casa de Julian Maszynski en Mokra Wies, el artista pinta un paisaje “Chlopiec nad stawem” (Muchacho al borde del estanque). Despliega allí su paleta de tintes y transcribe sobre la tela los efectos de la luz sobre la superficie del estanque. Prosigue su trabajo al aire libre, así como sus búsquedas en el dominio de la luz que se plasman en una serie de paisajes soleados.

Encontramos allí motivos de jardines, campos o vibrantes arroyos de colores verdes, amarillos y morados. La tela "Lubin w sloncu" (Altramuz al sol) recapitula su experiencia Impresionista. El campo de los altramuces y el estanque se fundan en la luz. La composición está hecha en colores claros casi pasteles puestos apresuradamente en toques espesos. El artista pinta en los mismos tonos el cuadro “Pole koniczyny” (Campo de tréboles).

Tumba de Podkowinski en el cementerio de Varsovia

Es durante su estancia a Chrzesne en 1892 que Podkowinski pinta una escena de la vida diaria, un gran jardín soleado donde los niños riegan las flores: “Dzieci w ogrodzie” (Los niños en un jardín). Se trata aquí de Tadeusz y Mieczyslaw Kotarbinski, los niños de un amigo del artista, Milosz Kotarbinski. Podkowinski aborda este trabajo al óleo aplicando con entusiasmo la técnica del "puntillismo". Podkowinski también pone su atención en el estudio del desnudo. "Konwalia", de 1892, representa a una joven de pie sobre fondo de una pared.

Su talento de retratista se hace ilustre en “Dziewczynka w kapeluszu” (Niña del sombrero) y “Dziewczynka z obrecza” (Niña del aro) (1894), retrato de una niñita con vestido blanco de encajes, con una escarapela roja, representada sobre un fondo negro, destaca su tristeza y su soledad.

En 1892, Podkowinski, manteniendo la idea de los Impresionistas, pinta obras en serie sobre motivos de la vida urbana. Prendado por este nuevo tema, el artista pinta vistas de la calle Nowy Swiat desde su taller en Varsovia. Guardando el mismo ángulo de vista pinta la calle bajo diferentes luces y muestra los efectos de las estaciones.

En 1892, crea “Taniec szkieletow” (Baile de los esqueletos), un año más tarde "Ironía" y numerosos bosquejos para el cuadro "Szal" (La locura) que verá su versión final en 1894. El cuadro “Szal uniesien” (Éxtasis) presentado el 16 de marzo de 1894 en la exposición en Zacheta provoca un escándalo en el medio artístico. No obstante, se convirtió al mismo tiempo, según las declaraciones de Kazimierz Przerwa-Tetmajer, para la joven generación de artistas, en un manifiesto del simbolismo. Podkowinski en una crisis de locura, cuando la exhibición llevaba 36 días trajo un cuchillo y destruyó su trabajo, que estropeado, se hace propiedad del coleccionista Feliks Jasienski y luego del Museo Nacional de Cracovia. La pintura fue restaurada después de su muerte.

"Marsz zalobny Szopena" (Marca fúnebre de Chopin) inspirado en el poema de Kornel Ujejski "Marsz pogrzebowy" del ciclo "Tlumaczenie Szopena" fue el último cuadro de Wladyslaw Podkowinski y terminó su tragedia personal. Murió en Varsovia de tuberculosis a la edad de 29 años.