Puigaudeau, Ferdinand Loyen du

Francés.....................................................................................................................Post-Impresionista

Nantes, Loira, 4 de abril de 1864 - Le Croisic, Loira, 19 de septiembre de 1930

Después de sus estudios clásicos, perfeccionó sus dotes artísticas viajando a Italia y Túnez. A principios de la década de 1850, las tradiciones religiosas, las prácticas místicas y la cultura de Pont-Aven dieron lugar a un nuevo estilo pictórico en la pintura francesa.

Manoir de Kervaudu - Le Croisic

Por los años 1880, numerosos artistas de una tendencia moderna trabajaban en la región y adoptaron el uso de colores vivos y crearon composiciones que utilizaron espacio simplificado con formas agudamente definidas, influenciado por un nuevo interés en el arte japonés. En 1886, fecha de su primera obra conocida, Puigaudeau conoció en Pont-Aven a Paul Gauguin, Émile Bernard y Charles Laval, asistiendo a los inicios de la que sería dos años más tarde la ‘escuela de Pont-Aven’. Formando parte de la Colonia, contribuyó al nacimiento de dicha escuela. Desarrolló relaciones estrechas con Paul Gauguin, Edgar Degas, Theo van Rysselberghe, James Ensor y Emile Bernard.

Ferdinand du Puigaudeau a menudo es conocido por sus escenas místicas de procesiones y carnavales alrededor de Pont Aven y por su asociación con Gauguin y la escuela de Pont Aven. Todavía, después de que Gauguin se trasladó al Pacífico y muchos de los otros artistas del grupo a París, Puigaudeau permaneció en la costa, mudándose a un feudo (manoir) llamado Kervaudu en Le Croisic, cerca de la desembocadura del Loira. Una vez allí, volvió su atención hacia el hermoso paisaje de la región: acantilados costeros con retorcidas higueras, campos floridos salpicados de pequeños pueblos.

En 1889, luego de un viaje a Bélgica, se vincula con el Grupo de los XX y especialmente con Guillaume Vogels, Jan Toorop y James Ensor. También conoció al pintor y escultor realista Constantin Meunier. Expuso una primera obra en el salón de la Société nationale des beaux-arts en 1890.

Influenciado por las experiencias  de los coloristas del grupo de Pont-Aven, aunque desmarcándose de ellos, se relacionó con el movimiento Impresionista. Apodado Picolo por sus amigos, ama las escenas nocturnas y las atmósferas crepusculares (fuegos artificiales, puestas de sol, carnavales). El estilo Impresionista del Puigaudeau es evidente en sus variaciones de color y representaciones de la luz. A lo largo de su carrera, Puigaudeau mantuvo una búsqueda sistemática de colores vivos y luminosos. A raíz de este interés, eligió temas que le permitieron jugar con los extremos de color y luz: las puestas de sol, los fuegos artificiales, las velas y los efectos transitorios del parpadeo del sol o la luna en el agua o el viento en los campos. En cada caso, los efectos de luz y color fugaces son su verdadero tema. Puigaudeau afirmaba creer en "el color por encima de todo", y sus escenas centelleantes con vívidos tonos de azul, verde, dorado y rojo.
Tras un viaje de estudios a Venecia en 1904, donde produjo cincuenta lienzos, regresó a Loire-Atlantique (Batz-sur-Mer), presa de graves problemas económicos.

En 1907 fija su residencia definitiva en el feudo de Kervaudu, donde se reunió con sus amigos los pintores Jean Émile Laboureur, Émile Dezaunay y su primo, Lito Alphonse de Chateaubriant. Allí terminaría su vida depresiva y alcohólica. Durante la última parte de su vida, se volvió hacia los paisajes soleados. Degas a menudo se refería cariñosamente a Puigaudeau como ‘l'ermit de Kervaudu’ (el ermitaño de Kervaudu). Los dos pintores intercambiaron cartas a lo largo de sus vidas.

Sus pinturas son parte de las colecciones permanentes o itinerantes de numerosos museos:

  • París, Nueva York
  • Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza
  • Morlaix, Musée Jacobins
  • Nantes, Musée des Beaux-Arts
  • Quimper, Musée des Beaux-Arts
  • Écomusée de Saint Nazaire
  • Museo de Pont-Aven