Saint-Delis, Henri Liénard de

Francés.........................................................................................................................Neo Impresionista, Fauvista

Marconne, Pas de Calais, 4 de abril de 1878  - Honfleur, 15 de  noviembre de 1949.

Hermano menor de René de Saint-Delis, nació en Marconne, y llegó a Le Havre con su familia en 1885, tras la muerte de su padre en 1881. Más tarde hizo su entrada en el Liceo de la ciudad, donde su primer compañero fue Othon Friesz, el mismo que un día confió que "Henri de Saint-Delis es el mejor de nosotros".

Autorretrato con pipa de Henri Liénard de Saint-Delis

En el Liceo de Le Havre, durante sus estudios secundarios, el profesor de arte descubre los talentos poco comunes de los hermanos de Saint-Delis y de Othon Friesz. Henri se matriculó en la École des Beaux-Arts de Le Havre bajo la autoridad leve e ilustrada de Charles Lhullier  donde tuvo como compañeros a Othon Friesz, Raoul Dufy, Georges Braque, Raymond Louis Lecourt y Albert Copieux. En 1890, al igual que sus amigos, fue a París, decidiendo trabajar en la Académie Julian y estudia con Jean Paul Lorens en la École des Beaux Arts. A menudo también regresa a Le Havre para pintar las cuencas, muelles y embarcaderos a todas las horas del día. Sus acuarelas son similares en esta época a las de su hermano: un tono Impresionista pero un dibujo bien firme.

Su personalidad independiente hace que no adhiera íntegramente al fauvismo. A pesar del efecto dominante de Dufy, Friesz y Marquet, él busca un arte de síntesis y crea una técnica propia, fauve, barroca y poética. Enfermo de tuberculosis, en 1908 su salud lo lleva à Leysin en Suiza; su inconformismo de estilo se encontrará reforzado por ese necesario aislamiento. Durante este largo período de exilio -que duró hasta 1920- pintará la nieve con una autenticidad poco común.

Residencia de Henri de Saint-Denis en Honfleur, con placa conmemorativa

Sus pinturas (barcos en el lago, vistas de las montañas, caminos nevados) toman un giro mucho más potente y carnoso, arabescos suaves rodeando formas ásperas y estructuralmente sólidas, donde los contrastes tonales dan a la composición una fortaleza , una autoridad convincente. Es en este espíritu arquitectónico que concibió sus tres pinturas sobre el tema de “El paraíso perdido”, uno en 1910, otro en 1913, que tiene por marco trágico los Baux-de-Provence (pintado durante una corta estancia en Martigues ), la tercera más tardía, pero siempre cepillada con esa pasta  arcillosa y sinuosa, bien iluminado por la juiciosa disposición de manchas blancas y ligeras. En 1920 se trasladó a Honfleur, en el estuario del Sena, donde permaneció hasta su muerte. Treinta años dedicado exclusivamente a la pintura y a algunos estudiantes, como Piaggi, Gabet, Fischer, Leterreux o Legros, y durante los cuales vivió modestamente.

Representa incansablemente Vieux Bassin y Côte de Grâce, el estuario y los barcos, la playa y las fiestas, las tormentas furiosas y naturalezas muertas con -cada vez que puede- banderas coloridas. Tiene algunos amigos pintores: Othon Friesz que volvió a Honfleur, Henri Malançon, Raymond Bigot y Paul Elie Gernez; y tiene también una pequeña cohorte de fieles alumnos.

Las privaciones de la guerra finalmente lo agotaron y su producción en los últimos años es bastante pobre. En 1944, durante el bombardeo de Le Havre, una parte significativa de su obra se destruyó (la mitad, se piensa) -lo que explica la relativa escasez de sus pinturas- , lo que lo afectó considerablemente.

Henri de Saint-Delis no fue, en su vida, conocido más que por sus amigos, pintores como él. De hecho, durante toda su vida mantuvo su trabajo, negándose a exponerlo, y más aún a venderlos. El público no descubrió su obra sino en 1954, en una exposición retrospectiva organizada por la Galería André Weil en París, cinco años después de su muerte.