Serov, Valentin Alexandrovich

Ruso

San Petersburgo, 1865 - †Moscú, 1911    

El artista Valentin Alexandrovich Serov nació en 1865, hijo del famoso compositor ruso Alexander Serov. En 1871 su padre murió, y en 1872-73 el pequeño muchacho con su madre viuda, nacida Bergman, vivió en Munich, donde tomó lecciones del artista K. Kepping. En 1874, se trasladaron a París, donde Valentin visitó con regularidad el estudio de Ilya Repin, quien tomó mucho cariño al pequeño.

En 1875, los Serov fueron a vivir en Abramtsevo, en casa del magnate industrial Savva Mamontov, y centro cultural de la época, donde los artistas, músicos y actores eran siempre bienvenidos. Valentin creció en una atmósfera de constante creatividad, que caracterizaba la casa de los Mamontov. Tuvo la suerte de adquirir educación profesional de los mejores artistas rusos desde la temprana niñez, y pronto demostró ser un dibujante notablemente precoz.

Retrato de Serov

Lograba a menudo la semejanza de una modelo más rápida y seguramente que los artistas mayores en las competencias de dibujo, que formaban parte de la vida alegre e idílica de Abramtsevo. A la edad de 15 años Serov entró en la Academia de Artes en la clase del profesor Pavel Tchistykov. Allí conoció a su amigo de toda la vida Vladimir Derviz. Sus primeros trabajos expuestos: “Muchacha con Melocotones. Retrato de Vera Mamontova” (1887) y “Muchacha a la Luz del sol. Retrato de María Simonovich” (1888) fueron una sensación. Los críticos los llamaron una nueva palabra en la pintura. En el momento de pintarlos, Serov desconocía los trabajos de los Impresionistas franceses, y sin embargo se acercaba mucho a Renoir en estos retratos luminosos, asoleados, maravillosamente compuestos.

Serov experimentó en diferentes géneros: fue un pintor de hermosos paisajes en una vena más sensual y menos nostálgica que su otro profesor, Isaac Levitan: “Laguna en Abramtsevo” (1886), “La gran laguna. Domotcanovo” (1888), “Pueblo” (1898), “Molino de agua en Finlandia” (1902). Las pinturas históricas de Serov son también de valor y gran importancia: “Pedro II y la Princesa Elizabeth Petrovna galopando con los perros” (1900), “Pedro el Grande” (1907).

Serov llegó a ser el más exitoso y brillante retratista de Rusia en los años 90 y la primera década del siglo XX. Sus retratos más famosos son el “Retrato de la Actriz María Yermolova” (1905), “Retrato de Henriette Girshman” (1907), “Retrato de Ida Rubenstein” (1910), “Retrato de la Princesa Olga Orlova” (1911). Viajó mucho, participando en exposiciones en Rusia y en el extranjero. En 1897-1909, Serov dio clases en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú.

Fue un magnífico maestro técnico en las muchas técnicas que practicó y que también logró imprimir a sus alumnos. Entre sus alumnos estuvieron N.N. Sapunov, M.I. Mashkov, P.V. Kuznetsov, N.P. Krymov, Kuzma Petrov-Vodkin, C.Y. Sudeykin, K.F. Yuon y otros. En 1903 fue elegido académico de la Academia de Artes de San Petersburgo.