Van Rysselberghe, Théo

Belga

Gante, 23 de noviembre de 1862  -Saint-Clair, 13 de diciembre de 1926

Hermano del arquitecto Octave van Rysselberghe, Théophile inició sus estudios en la Académie van Beeldende Kunsten de su ciudad natal. En 1879 se trasladó a Bruselas, donde recibió clases del pintor orientalista Jean-François Portaels, director de la Académie Royale des Beaux-Arts. Después del éxito de la exposición de los Impresionistas franceses a comienzos de los años 80, Théo van Rysselberghe comenzó a explorar su técnica. En 1881 Van Rysselberghe participó en el Salon de Bruselas. Al año siguiente, siguiendo el ejemplo de Portaels, viajó a España y Marruecos junto a Darío de Regoyos y Constantin Meunier. El mismo año 1883 Van Rysselberghe participó en la fundación de la sociedad artística de “Les-Vingt”, dedicada a la promoción del arte moderno en Bruselas, donde expone las obras que ha efectuado durante su primer viaje. Son claras y en tonos cálidos.

Retrato de Van Rysselberghe

Se dirige entonces a Harlem para ver allí las obras de Frans Hals que influyen sobre él con la misma fuerza que las obras de Whistler. El paso de artistas como Whistler, Monet o Renoir por las exposiciones de “Les-Vingt”, habría de tener una temprana impronta en algunas de sus obras, como el “Retrato de Octave Maus” (1885). Van Rysselberghe volvería a Marruecos en 1883 y más tarde en diversas ocasiones.

Con el tiempo, Van Rysselberghe se convirtió en uno de los miembros más activos de “Les-Vingt”, colaborando con Octave Maus en la selección de artistas, merced a sus contactos con los medios parisinos.

En 1886 el pintor viajó con el poeta Emile Verhaeren a París, donde conoció a Georges Seurat y admiró su pintura “Tarde de domingo en la Isla de Grande Jatte” en la octava exposición impresionista. Los impresionistas franceses son invitados a la exposición de “Les-Vingt” de 1886. Monet y Renoir causan allí sensación y más de un artista es tocado por esta nueva aproximación en la ejecución, más libre, a los tonos claros, muy lejos de la tradición flamenca todavía muy arraigada en Bélgica. Pero es Seurat quien, el año siguiente con su “Grand Jatte”, arma definitivamente un disturbio entre los pintores.

Théo Van Rysselberghe

En 1887, van Rysselberghe, después de los contactos con los Neo-impresionistas en París, experimenta con la técnica, la luz y los colores impresionistas en sus marinas ejecutadas en Heist así como en escenas marroquíes realizadas en el curso del tercer viaje en Marruecos. Aunque sin renunciar a su vocación de retratista, se volcó en 1888 hacia el Puntillismo, convirtiéndose en el principal exponente del estilo en Bélgica. Entre sus obras más famosas en este sentido destaca “La Lectura” (1903, Gante, Musée des Beaux-Arts), donde figuran algunos de los principales artistas y literatos franceses de la época.

A fines de los años 80 y principios de los 90 el pintor viajó por España, África del Norte, Medio Oriente y Europa. Van Rysselberghe también diseñó mobiliario y artes aplicadas, a menudo en colaboración con Henry van de Velde. Asimismo, llevó a cabo carteles y catálogos para La Libre Esthétique -sucesora de “Les-Vingt”,  desde 1894- e ilustró libros de Verhaeren y de otros poetas.

Desde 1897 vivió en París, aunque siguió manteniendo estrechos lazos con el ambiente artístico de Bruselas, llevando a cabo, entre otras obras, en 1902, por encargo de Víctor Horta, un panel decorativo destinado a adornar la majestuosa escalera del Hôtel Solvay de la avenida Luisa en Bruselas, una obra maestra de Horta. Asimismo, Van Rysselberghe jugó un importante papel en la introducción de los pintores fauvistas en Bélgica, a los que conoció a través de su amigo Paul Signac. Después de la muerte de Georges Seurat, Théo van Rysselberghe gradualmente abandonó la técnica Puntillista. A pesar de su amistad, Paul Signac a menudo lo criticaba, pensando que Théo sólo lo hacía por el éxito comercial. Pensamos que el estilo Impresionista de manejo del pincel da más oportunidades a un pintor y el alejamiento de van Rysselberghe del Puntillismo fue para ensanchar sus métodos propios de expresión.

Desde 1903 aproximadamente, su neoimpresionismo fue cediendo paso a formas más contenidas. Hacia 1905-1910, abandona la técnica puntillista por un estilo más realista, pero siempre impregnado de una gran luminosidad. Sin duda, hay que ver allí la influencia de la luz del Mediodía de Francia, donde el artista se instala. Precisamente en Saint Clair es donde realiza numerosos retratos, principalmente su mujer y su hija Isabel, paisajes y desnudos. Van Rysselberghe murió en Saint-Clair, donde había adquirido una casa en 1910.

Pintor de figuras, paisajes, y retratos, también fue aguafortista, ilustrador y escultor durante los últimos años de su vida. También dibujó muebles, joyas, anuncios y se entregó a la ornamentación.