Vargas Rosas, Luis

Chileno

Osorno, 18 de octubre de 1897 - Santiago, 6 de septiembre de 1977

Luego de un breve paso por la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile en 1915, decidió dedicarse a la pintura e inscribirse en los cursos libres de la Escuela de Bellas Artes. Sus maestros fueron Juan Francisco González, Pedro Luna y José Caracci quienes fortalecieron en él su afán pictórico independiente y lo motivaron a viajar a Europa. En esa época, se dedicaba a pintar paisajes urbanos de Santiago y Valparaíso, ejecutados a la manera Impresionista. En 1919, el pintor inició un recorrido por Italia, Alemania y Francia, países en los que frecuentó las academias libres como la Academia Hoffman en Münich. En varios de sus viajes contó con la compañía del pintor Camilo Mori.

Retrato de Vargas

La más decisiva fue su estadía en la capital de Francia durante el apogeo de los grandes maestros de la Escuela de París. Vargas Rosas conoció allí a Modigliani, Picasso, Leger y Chirico, y estudió en las academias Grand Chaumière y Colarossi.

La falta de medios le trajo de vuelta a Chile en 1923. Llegó dispuesto a poner en obra proyectos creativos e ideas renovadoras, pero debió enfrentar un ambiente artístico conservador y reticente a los cambios. En Chile, el maestro español Fernando Alvarez de Sotomayor había impuesto una rígida enseñanza académica que insistía en la pintura realista y narrativa. Vargas Rosas tomó la iniciativa de fundar la Academia Libre Montparnasse, junto a sus amigos pintores, Henriette Petit, José Perotti y los hermanos Julio y Manuel Ortíz de Zárate, todos ellos empeñados en aportar al arte chileno siguiendo una línea estética diferente, orientada hacia la abstracción y en clara concordancia con la vanguardia francesa Post Impresionista. Este hecho tuvo como antecedente fundamental el conocimiento de la obra de Paul Cézanne y el descubrimiento que de ella hicieron Vargas Rosas junto a Henriette Petit y Camilo Mori.

Seguidores y detractores de la agrupación se dieron cita en 1925 en el histórico Salón de Junio, el Primer Salón de Arte Libre, donde se expusieron naturalezas muertas y desnudos. Fue un evento que a pesar del revuelo suscitado, marcó el punto de partida de los profundos cambios que experimentó la plástica chilena. El conjunto de quienes participaron en el salón, sería más tarde conocido como Grupo Montparnasse.

Luis Vargas Rosas pintando

Desde 1924 a 1927 colaboró como dibujante de la página de arte del diario La Nación de Santiago, primera tribuna del arte de vanguardia. En 1928 ilustró los tres tomos de la Historia de Chile, de Agustín Edwards, con retratos y escenas históricas, obra que fue editada en Londres. Trabajó en la decoración de la Escuela de México de Chillán con el pintor Siqueiros.

Vargas Rosas volvió a París ese mismo año, lugar donde dos años más tarde, se casó con la pintora chilena, Henriette Petit, quién sería su compañera durante el periodo más enriquecedor de su vida. Estudió grabado en el Atelier Diecisiete de Bill Hayter y se interesó en la obra del cubista Juan Gris. En diversos países de Europa organizó exposiciones de pintura francesa contemporánea, siendo la última de ellas la de Estocolmo, que reunió a todos los artistas franceses antes de declararse la guerra. En 1937 colaboró en el Pabellón de España en París.

Perteneció a la "Presse Étrangère" de París; colaboró con la revista de arte Konstrevy de Estocolmo y fue corresponsal de ella en París. Fue reportero gráfico de Zig-Zag durante años, corresponsal de la Revista Life, funcionario de la Escuela de Bellas Artes y del Ministerio de Relaciones Exteriores y relacionador público de la Empresa Nacional del Petróleo.

El matrimonio debió regresar definitivamente a Chile en 1939 a comienzos de la segunda Guerra Mundial. En 1945 Vargas Rosas mostró sus obras en la primera exposición de Arte Abstracto en la Casa Central de la Universidad de Chile. Eran óleos en los que primaba la búsqueda del color puro, la simplificación de los elementos plásticos y una composición regida por principios geométricos que reflejaban su admiración por Cézanne y Juan Gris.

En 1946 fue nombrado Director del Museo Nacional de Bellas Artes, cargo que desempeñó hasta 1970. Durante su gestión planteó la discusión sobre la función del museo como centro de conservación y como galería de vanguardia. Falleció en Santiago el 6 de Septiembre de 1977.

Algunos integrantes del Grupo Montparnasse: en el suelo Luis Vargas Rosas y Mina Yáñez; atrás, Joaquín Edwards Bello, H. Hoppenot y Sara María Camino; en el centro, Alvaro Yáñez (Juan Emar)

La obra de Luis Vargas Rosas se centró principalmente en naturalezas muertas, bodegones y algunos paisajes. Sus composiciones eran fuertemente tratadas, dibujo rotundo, volúmenes compactos de gran pureza, tintes austeros, apagados por el uso del negro en el trazo que define los objetos, en el claroscuro y en las sombras.

Su pintura de los años 1920 y 1930 aproximadamente, se situó dentro de la corriente postimpresionista ("Naturaleza muerta con plátanos"), independizó el color y la línea para crear formas inéditas que lo aproximaron directamente a la pintura abstracta.

Entre 1930 y 1935 aproximadamente, el estilo del pintor pasó por una etapa de transición: los elementos de sus bodegones fueron perdiendo densidad y consistencia; un cubismo mitigado sustentaba las formas que mediante el color y la luz adquirieron un aspecto vago y sugerente. Su larga temporada en Francia, lo había llevado a admirar cada vez más con más decisión la Escuela de París y su producción se encaminaba más depuradamente hacia lo abstracto y los signos curvos.

Después de 1934 la pintura de Vargas Rosas se vio influida por el pintor y grabador Bill Hayter, con quien trabajó. Ejecutó su obra "El acuario", punto de partida de toda su obra posterior. Las formas perdieron casi su referencia a lo real y el pintor plegó la composición al dominio de una decidida voluntad rítmica (“Cielos de España”).

Tras su regreso a Chile a raíz del estallido de la Segunda Guerra Mundial, vuelve a impresionarlo el paisaje y surgen entonces obras completamente abstractas (“Ritmo vegetal” y “El viento ordena el paisaje”). Luis Vargas Rosas fue el alma y líder del Grupo Montparnasse, mantuvo el espíritu de lucha e hizo crecer el número de artistas amantes de la renovación, especialmente con el Salón de Junio de 1925 que reunió un conjunto considerable de pintores.

Se situó siempre en posición de avanzada en la exploración de nuevos caminos estéticos y se transformó en el primer artista nacional que realizó una obra abstracta. También fue él quien realizó la primera muestra de arte abstracto en Chile con una Exposición de sus obras en la Universidad de Chile en 1944. En este sentido, fue el iniciador en Chile de una pintura destinada a la presentación de formas coloreadas puras, que no remitían a los elementos visuales conocidos.