Es el movimiento más importante en las artes de las últimas décadas del siglo diecinueve, con su cuna en Francia y generador indiscutible del arte moderno.

El Impresionismo halló su principal expresión en la pintura, pero también se extendió a la escultura, las letras, la música y el teatro.

Este movimiento, que supo traducir la sensibilidad de la época, tuvo una gran influencia sobre todos los artistas del mundo, y constituyó una verdadera revolución en el arte y en la cultura.

En literatura se caracteriza por la directa sencillez con que describe una escena o personaje, siendo su máximo representante el escritor Emilio Zola (1840-1902), jefe de la escuela naturalista, gran amigo y defensor de los Impresionistas.

En música sus mayores exponentes son los compositores franceses Claude Achille Debussy (1862-1918) y Maurice Ravel (1875-1937), el compositor español Isaac Albéniz (1860-1909) y el italiano Ottorino Respighi (1879-1936).

En escultura lo fue el francés Auguste Rodin (1840-1917).